Entre el tumulto de dictámenes que avalaron en la recta final de sus sesiones de Pleno, los diputados del Congreso capitalino aprobaron una reforma para ordenar el cableado urbano en desuso, aunque en los hechos descafeinaron una propuesta emanada del propio Morena y obligaba al gobierno capitalino a retirar esos cables abandonados.
El problema del cableado en desuso que prolifera en las calles de la Ciudad no es un asunto menor, pues en el dictamen se advierte la existencia de unas 19 mil toneladas de cables abandonados, según el Colegio de Urbanistas.
Es decir, un 65 por del cableado que cuelga en las calles es basura que se deteriora cada día, tapa luminarias y dificulta el paso de las personas.
Además, en el dictamen de reforma se precisó que el Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México atendió 588 emergencias relacionadas con este cableado en el último año, y que hay más de 100 postes comprometidos que ya no funcionan debido al peso de ese material.
Las reformas a las leyes de Desarrollo Urbano y la de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, se aprobaron el pasado martes durante el Periodo Extraordinario de Sesiones, con 32 votos a favor de la 4T, siete en contra del PAN y cinco abstenciones del PVEM.
La diputada promotora de la reforma, la morenista Cecilia Vadillo, presumió la aprobación de su propuesta al destacar que con la reforma se acelera la limpieza de calles y se avanza hacia una red de telecomunicaciones más ordenada, segura y visible.
Pero lo cierto es que entre la iniciativa que presentó la diputada y el dictamen aprobado por el Pleno del Congreso local hay grandes diferencias de fondo.
Así, por ejemplo, se le imponían obligaciones a la Secretaría de Planeación para coordinarse con la Secretaría de Medio Ambiente a fin de controlar la contaminación provocada por los cables en desuso sobre el mobiliario urbano. El dictamen final ya no incluyó esa redacción.
Algo que también desapareció era la obligación a las alcaldías para coadyuvar en acciones y estrategias para el retiro de cableado de telecomunicaciones, en coordinación con las empresas del sector propietarias de esos materiales.
También se borró de la iniciativa original la obligación a la Secretaría de Planeación para impulsar convenios con empresas de telecomunicaciones que favorezcan el retiro permanente del cableado en desuso.
Lo único que se incluyó intacto de la iniciativa presentada por Cecilia Vadillo fue la definición de “Infraestructura pasiva en desuso”, entendida como las estructuras, soportes, ductos, cables u otros componentes que hayan dejado de ser utilizados y no cumplan ya función activa alguna.
La redacción que logró sobrevivir de la propuesta original incluye una obligación a las alcaldías para elaborar dictámenes respecto a las condiciones de riesgo sobre puntos que alojen infraestructura pasiva en desuso.
Además, en el artículo 59 de la Ley de Desarrollo Urbano se establece que para el retiro de cableado en desuso se requerirá autorización en los términos establecidos en el Reglamento de la materia y en los demás ordenamientos aplicables.


