En el corazón de Coyoacán, bajo la sombra de los árboles del Jardín Centenario y rodeado por las risas, colores y entusiasmo de quienes buscan una oportunidad, se celebró la 4ª Feria del Empleo de la Diversidad y la Inclusión. Más que una feria, fue una declaración clara: en Coyoacán, todas las personas caben.
La mañana comenzó con palabras que no sólo fueron discurso, sino reflejo de una visión: “Coyoacán es cuna de talentos, oportunidades e inclusión”, dijo el alcalde Giovani Gutiérrez Aguilar. Rodeado de representantes de más de 50 empresas, funcionarios y ciudadanos de todas las identidades, reafirmó su compromiso de consolidar a Coyoacán como un territorio donde la igualdad no se promete: se vive.
Más de dos mil vacantes fueron ofrecidas a personas LGBT+, mujeres, personas con discapacidad, juventudes y adultos mayores. En cada módulo, no solo se ofrecía un empleo, sino la posibilidad de ser parte de una comunidad laboral que respete, escuche y celebre la diferencia.
Diana Carolina Valente Yáñez, de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo de la CDMX, recalcó que esta feria no es un acto aislado, sino parte de un compromiso real con la inclusión laboral en la capital del país.
Por su parte, Desirée Navarro, directora de Derechos Humanos en Coyoacán, resaltó que esta feria se ha convertido en la más grande de su tipo en la ciudad y un referente para América Latina. No es poca cosa: más de 10 mil personas han acudido en las ediciones anteriores buscando lo mismo que hoy: una oportunidad para brillar.
Así, entre currículums entregados, saludos esperanzados y sonrisas cómplices, Coyoacán dio una vez más ejemplo de cómo se construye un futuro más justo, uno en donde la diversidad no es un reto, sino una fuerza.


