Ciudad de México.- Muchas de las cosas que ocurrieron este lunes en el Pleno de la Asamblea Constituyente ya venían acordadas desde horas antes, con consensos armados entre coordinadores parlamentarios, porque no se querían sorpresas en este emblemático e histórico día, durante el cual se aprobaron los primeros artículos de la futura Constitución local.
Uno de esos acuerdos era no dejar pasar casi nada que viniera del partido Morena; el otro era asegurar los votos de las dos terceras partes de los diputados presentes, para avalar el dictamen en lo general y cerrar el paso a propuestas que pudieran modificar de manera sustancial el documento o aquello que no viniera palomeado. En bloque votaban, tanto en lo general como en los particular el PRI, PAN, PRD, PVEM y los designados tanto del jefe de Gobierno como del Ejecutivo federal.
Este lunes se logró la aprobación de los primeros tres artículos de la Constitución de la Ciudad. En orden de prelación, se presentaron para su discusión los artículos 1,2 y 3 del dictamen, mismos que fueron ratificados por el Pleno de la Asamblea Constituyente, con poco margen para permitir la adición de reservas.
Se presentaron un total de 17 reservas (11 de ellas del Movimiento de Regeneración Nacional) para los tres artículos, pero sólo se avalaron tres, dos del PRD y una de Morena.
Primero salieron, con 91 votos a favor y cuatro en contra, un acuerdo de lineamientos que normarían la discusión y votación en el Pleno. Ese documento lo traían atorado los legisladores desde el viernes pasado, cuando se presentó en el Pleno sin el consenso necesario, lo que llevó al fracaso de aquella sesión.
Hoy, ya “planchado”, el acuerdo de lineamientos se volvió a presentar y su aprobación permitió avanzar en el trámite para que la Comisión de Principios Generales, en voz de su presidente, el priista Enrique Jackson, presentara el dictamen de los artículos que fueron de su competencia.
La Constitución tendrá 71 artículos
Una novedad que genera este dictamen es que suprime los artículos del 4 al 8 que venían en el proyecto original del jefe de Gobierno, pues lo que venía en ellos se incorpora a otros artículos. De esta manera, todos los numerales posteriores se recorren. Con el ajuste la futura Constitución de la Ciudad tendrá 71 artículos, no 76 como venía en la iniciativa de Miguel Ángel Mancera.
A las 12:38 horas Jackson subió a la tribuna. “Hoy por primera vez la ciudad tiene que voltear a verse hacia adentro, hacia sí misma, además de seguir siendo la capital de la República, miembro de la Federación o de los Estados Unidos Mexicanos, y además siendo sede de los poderes. Es una ciudad que se define a sí misma y adopta como forma de gobierno el sistema republicano; es una ciudad democrática, es una ciudad participativa, es una ciudad laica, es una ciudad que es libre y autónoma en la organización de su régimen interno y además con un especial énfasis en el equilibrio de los poderes”, destacaba el priista.
Como lo haría a lo largo de la sesión, el de Morena, Jaime Cárdenas subió para hablar en contra del dictamen. Recordó que desde la discusión en la Comisión la primera diferencia fue si la Ciudad de México era una entidad autónoma, tal como se recogió en el texto o era una entidad soberana.
“Varios de los presentes insistíamos que había de nuevo una antinomia, una contradicción entre el artículo 122, que alude a la autonomía, pero el artículo 41, párrafo primero de la Constitución federal; el 41, alude a la Ciudad de México como una ciudad, una entidad soberana”, explicaba Cárdenas.
El artículo 1 de la Constitución local que se aprobó este lunes, establece que la capital del país es autónoma, pero no soberana, lo que también generó el argumento en contra de parte de Bernardo Bátiz, coordinador del Movimiento de Regeneración Nacional.
Padres legítimos y padrastro
Como buenos y malos, como en blanco y negro, Bátiz diría que la Constitución local tiene padres legítimos y al mismo tiempo un padrastro.
“Los padres legítimos de esta Constitución son, en primer lugar, el pueblo de México, el pueblo de la Ciudad de México, que desde hace mucho tiempo lucha por que la ciudad, para que sus habitantes tengan plenos derechos y sean como los demás estados, como las demás entidades integrantes de la Federación, una entidad soberana, soberana para su régimen interior. Pero tiene también un padrastro, que es el Pacto por México, ahí nos cercenan, nos rebajan, nos reducen nuestra verdadera calidad de entidad soberana”, acusó Bátiz.
Argumentaba que la capital del país no es una entidad solamente autónoma, pues formamos parte de la Federación, junto con los 31 estados, y está en nuestras manos tomar la determinación de ser soberanos.
Dolores Padierna, coordinadora del PRD, tomó la palabra para hablar a favor y hacer un recuento de lo que se aprobaría. Dijo que la Ciudad de México asume como principio fundamental y rector la dignidad humana, la igualdad sustantiva, el respeto a los derechos humanos, la defensa del estado democrático y social, el diálogo, la no discriminación, la cultura de paz y la no violencia, el desarrollo económico sustentable y solidario, la erradicación de la pobreza, el respeto a la propiedad privada y también pública y social; la protección del medio ambiente, la conservación del patrimonio cultural.
Santiago Creel, líder de los constituyentes panistas, dijo que los artículos del dictamen sometidos a discusión implica un cambio a la filosofía constitucional que, confió, se repita en otras constituciones y eventualmente en la Constitución federal.
Uno de los principales cambios consiste en que tradicionalmente la soberanía, y así lo dice en la Constitución federal, se ejerce a través de los poderes y de las entidades federativas. En la Constitución local la soberanía se ejerce a través de las formas de democracia directa, lo cual implica que la soberanía se ejerce por el ciudadano de esta ciudad.
Cuando el dictamen se consideró lo suficientemente discutido en lo general se sometió a votación. 74 legisladores aprobaron el dictamen, se registraron 18 votos en contra –todos de la bancada de Morena, y una abstención de la constituyente Elvira Daniel Kabbaz.
A partir de ese momento vendría una larga discusión, de casi seis horas, para desahogar el debate y votación de las 17 reservas.
De desplazados y propiedad ejidal
Durante la discusión de las reservas se desecharon las cuatro reservas presentadas por legisladores de Morena y Movimiento Ciudadano al artículo 1, de manera que el documento en esa parte quedó igual que como venía el dictamen.
Leer aquí: Artículo 1 de la Constitución de la CdMx
En el caso del artículo 2, se aceptaron dos reservas, una de ellas de la legisladora de Morena, Mayela Delgadillo, en el cual se incluyó un importante precepto para brindar apoyo a las personas desplazadas por la violencia e incluso para brindar asilo a extranjeros.
En el numeral dos de ese artículo se incluyó: “La Ciudad de México es un espacio abierto a las personas internamente desplazadas y personas extranjeras a las que el Estado mexicano ha reconocido su condición de refugiado u otorgado asilo político o la protección complementaria”.
Leer aquí: Artículo 2 de la Constitución de la CdMx
Como parte de ese artículo y a propuesta del perredista Isidro Cisneros, se incluyó tanto en el título como en el numeral 1 que además de su naturaleza intercultural, la ciudad de México es multiétnica.
Tan “planchados” venían los acuerdos para aprobar sólo aquello que tenía acuerdo previo que los priistas Irma Cué y Enrique votaron en contra de incluir la palabra “multiétnica”, pero después rectificaron su voto.
Una de las más importantes incorporaciones se dio en el artículo 3, donde el debate se extendió a propósito del derecho a la propiedad privada.
Una de las primeras en subir a tribuna a defender el contenido del artículo fue la priista Yolanda de la Torre, quien de entrada subrayó que en esta parte del texto constitucional se consagran 29 principios rectores, entre ellos, la erradicación de la pobreza, el respeto a la propiedad privada, la igualdad sustantiva, la no discriminación, la inclusión, la accesibilidad, el diseño universal, la preservación del equilibrio ecológico, la protección al ambiente, la protección y conservación del patrimonio cultural y natural.
Después de ese apartado y a propuesta de la diputada del PRD, Cecilia Soto, se incluyó que en la Constitución local vendrá reconocida la propiedad de la ciudad sobre sus bienes de dominio público, de uso común y de dominio privado; asimismo, la propiedad ejidal y comunal.
Fue notorio que este tema se aprobara cuando Soto lo presentó. A pesar de que en reservas anterior los legisladores de Morena hicieron un planteamiento similar, para incluir el reconocimiento a la propiedad ejidal y social, sus propuestas fueron rechazadas.
Leer aqui: Artículo 3 de la Constitución de la CdMx
La palabra “clientelar”
Una de las últimas votaciones de reservas del día la presentó Mariana Gómez del Campo, legisladora del PAN, quien planteó la necesidad de incorporar un numeral al artículo 3 de la Constitución, en el cual se estableciera que “queda prohibida toda práctica que condicione en favor de grupos sociales la prestación y gestión de servicios o programas sociales, así como la creación e implementación de programas sociales en tiempo electoral”.
Gómez del Campo ya había insistido desde que se desarrollaron los trabajos de la Comisión de Principios Generales que el tema debía ir en este capítulo y, aunque los legisladores avalaron en su momento esa propuesta, argumentaron que no debería estar en principios generales sino en otra parte de la Constitución, pues lo relacionado con la prohibición del uso clientelar de programas y recursos no es un Principio.
Hoy, en el Pleno de la Asamblea Constituyente se lo reiteraron. Alejandro Chanona, de Movimiento Ciudadano, dijo que los principios impulsan derechos y los derechos generan políticas públicas y, en todo caso, la prohibición señalada es una política pública.
Dolores Padierna y su compañero de bancada, Roberto López, coincidieron en que el tema debe ir en otro artículo de la Constitución, pero incluso con otra redacción. “Escribámoslo como debe decir y en donde debe ser. No hay que decir que queda prohibida la creación de programas sociales, pues hay quien considera que los programas sociales son clientela”, dijo la diputada del PRD.
Los consensos de diputados de las distintas bancadas apuntaban a que este texto se fuera a la Comisión de Buen Gobierno, para que ahí se genere una propuesta que se someta a consideración del Pleno.
Mariana Gómez defendía su propuesta y recordaba que no sólo se discutió el tema en la Comisión de Principios e incluso se aprobó por unanimidad, sino que se le pidió que buscara una redacción distinta a su texto para excluir de ella la palabra clientelismo, lo cual hizo.
Al final, la mejor fórmula que encontró el presidente de la Mesa Directiva, Alejandro Encinas, fue enviar la propuesta de Gómez del Campo a la Conferencia de Armonización, donde los presidentes de las comisiones de Principios Generales y Buen Gobierno propondrán una nueva redacción del texto, y plantearán en qué parte de la Constitución local debe quedar.
Eran las 18:44 de la tarde cuando Alejandro Encinas levantó la sesión. Citó para mañana martes a las 10:00 horas, para continuar con la discusión de los artículos de la Comisión de Principios Generales que faltaron de analizar, y que son el 21, así como del 68 al 71.



