Los diputados constituyentes nos dejaron con las ganas

Ciudad de México.- Unos lineamientos que no gozaban de consensos, para regular la manera de aprobar cada uno de los artículos de la futura Constitución local, dieron al traste con el esperado momento en el que el Pleno de la Asamblea Constituyente aprobaría los primeros artículos de la carta fundacional de la Ciudad. Los constituyentes nos dejaron con las ganas y así será durante el fin de semana, porque volverán a sesionar hasta el próximo lunes.

La sesión de este viernes se convocó para comenzar la votación del dictamen que generó la Comisión de Principios Generales. Esa era la cereza del pastel, pero los dichosos lineamientos se interpusieron y se convirtieron en la mosca en la sopa que cancela todo intento de sesionar el fin de semana, como era el plan original.

Además de la discusión de los primeros 13 artículos que componen el dictamen de Principios Generales, en el orden del día se incorporó la aprobación de lo que se denominó “Lineamientos complementarios para el resguardo de los expedientes de dictamen y bases reglamentarias para su discusión en el Pleno”.

El pomposo nombre del documento contenía un proyecto de reglas sobre aspectos como la presentación de reservas, el número de oradores a favor y en contra, el tiempo de intervención en tribuna o la forma en que la Conferencia de Armonización  debería proponer modificaciones al dictamen cuando el documento que se elaboró en comisiones tenga inconsistencias. En síntesis, se trataba de aprobar el camino para aprobar la Constitución, sí, así como suena.

Según las justificaciones de los propios “Lineamientos complementarios”, estos tienen por objeto desarrollar las disposiciones del reglamento interior  de la Asamblea Constituyente.

Para el diputado de Morena, Jaime Cárdenas, los lineamientos eran un mero eufemismo, una manera soterrada de intentar modificar el propio reglamento de la Asamblea Constituyente, pues generan nuevas fórmulas para el debate, que casi nadie conocía.

Uno a uno, legisladores de distintos partidos comenzaron a manifestar dudas sobre la aplicación de esas nuevas reglas; lo hicieron por igual Eduardo Escobedo, del PRI; Cecilia Romero, del PAN e Irma Eréndira Sandoval, de Morena.

De hecho, esta última le hizo ver a Alejandro Encinas, presidente de la Mesa Directiva, que hasta ese momento él era el único que había ocupado la tribuna para defender los lineamientos.

Las dudas de los diputados se concentraron en cuando menos tres párrafos de ese plan para “ordenar” el debate.

La primera oposición al documento, que venía con las firmas de los integrantes de la Mesa Directiva, era que se sometía a discusión una versión distinta a la que se publicó en la Gaceta Parlamentaria de la Asamblea Constituyente.

Uno de los temas que más ruido hizo fue que en la versión no difundida en la Gaceta se otorgaban facultades a la Conferencia de Armonización que preside Porfirio Muñoz Ledo, para realizar propuestas de modificación a los dictámenes generados por las comisiones legislativas, lo que se interpretó como un intento por otorgarle un gran poder de decisión a ese diputado.

“Las propuestas de modificación serán presentadas por el Presidente de la Comisión de que se trate, durante la fundamentación del dictamen. La incorporación de esas propuestas deberá ser aprobada por el Pleno en votación económica, procediendo a la discusión del dictamen con las modificaciones realizadas”, se leía en esos lineamientos no socializados.

Pero lo que causó mayores dudas y oposición fue que en los artículos décimo y décimo primero se abrían nueva reglas del juego para poder presentar reservas, preferentemente 24 horas antes de la discusión del artículo correspondiente por el Pleno y a más tardar al inicio de la sesión.

Además,  en el artículo décimo primero se abría la posibilidad de que el presidente de la Mesa Directiva, a propuesta de cuando menos 15 diputados, podría acordar que la discusión y votación de algún artículo se realice de manera separada, cuando aborde diversas materias.

“Creo que no podemos empezar a debatir si lo que leyó la Secretaría es distinto de lo que se publicó en la Gaceta y que nos fue entregado físicamente a los Diputados”, lanzó Cecilia Romero.

 En seguida subió Jaime Cárdenas, de Morena, quien soltó: “En realidad estamos en presencia de una propuesta que aunque se llama lineamientos, es una modificación al Reglamento Interior de la Asamblea Constituyente. Entonces, creo que este nombre de lineamientos no constituye más que un eufemismo, no son lineamientos, es una reforma que adiciona el Reglamento”.

Acusó que la propuesta limita los derechos de  los diputados al voto particular, pues dijo que queda restringido sólo para los integrantes de una comisión.  “Yo no veo motivo ni razón para que se cercene la posibilidad de que las diputadas y los diputados presentemos votos particulares en comisiones de las que no formamos parte, porque ese voto particular no se discutió en el Pleno de la comisión, porque ese voto particular se presenta ante el Pleno de esta soberanía y es para que en esa soberanía conociendo los argumentos del voto pueda ilustrarse. Entonces por eso me parece muy grave el cercenamiento de esta facultad”, agregó Cárdenas.

En defensa del documento, Alejandro Encinas subió a tribuna para hacer una amplia exposición sobre las bondades del texto, que en los hechos a nadie convenció. “No estamos haciendo ninguna interpretación del Reglamento, se está aplicando de manera puntual”, inició Encinas, en un prolongado discurso del Presidente de la Mesa que quedaría enterrado con los señalamientos que haría la de Morena, Irma Eréndira Sandoval.

“No ha habido una sola intervención que diga vamos a favor de los lineamientos, excepto usted, por cierto, pero absolutamente todos estamos dando elementos de juicio importante para no aprobar, como están, los lineamientos. Es decir, hay una carencia de pulcritud, ya sea en términos de la redacción o en términos de lo que vemos también y tenemos respeto a ser consideradas nuestras reservas y nuestros miedos a que pase una mala utilización política de este debate que vamos a dar”, señaló la de Morena.

Sandoval se sumó a las voces de otros diputados, como Clara Brugada, también de Morena; César Camacho, del PRI, y Santiago Creel, del PAN,  quienes pidieron un receso o en todo caso levantar la sesión para mejorar esos lineamientos y someterlos a discusión en una sesión posterior.

Ese alineamiento de adversarios anunciaba ya que la sesión se levantaría, sin entrar al debate del tema central, los primeros artículos de la Constitución.

Un número mágico que no era tal

A quien le preguntaba, Alejandro Encinas explicaba en semanas anteriores que cada uno de los artículos que se vote del proyecto de Constitución tenía que pasar con el aval de las dos terceras partes de los integrantes del Pleno, es decir, 67 de 100 diputados.

Hoy, en esos “lineamientos complementarios” se hizo ver que el número mágico no era tal. El impugnado documento establece que de acuerdo con el artículo Séptimo Transitorio de la Reforma Política para la Ciudad de México, los artículos de la futura Constitución se deben aprobar por las dos terceras partes de los diputados “presentes”, lo cual modifica cualquier escenario y cálculo que los partidos políticos hayan hecho.

Así, por ejemplo, si en una sesión hubiera 51 diputados, el mínimo necesario para hacer quórum, con sólo 34 legisladores podría aprobarse un artículo de la Constitución local.

Este escenario les movió los números a los de Morena, pues Jaime Cárdenas subió a tribuna para acusar esta nueva interpretación para alcanzar las dos terceras partes de los votos.

“Se cita el Séptimo Transitorio de la reforma constitucional para la Ciudad de México, pero no se cita lo que establece en la parte correspondiente el Noveno Transitorio, cuando claramente el Noveno Transitorio señala que en las decisiones de este Pleno deben ser las dos terceras partes del total de los integrantes, no de los integrantes presentes, como dice el Séptimo Transitorio. En realidad hay una contradicción entre el Séptimo Transitorio y el Noveno Transitorio de la reforma constitucional. ¿Cómo resolver esta contradicción? ¿A qué transitorio debemos darle mayor peso?

Desde mi punto de vista al Noveno Transitorio, porque en el Noveno Transitorio vamos a aprobar la Constitución o los artículos que van a conformar el texto de la futura Constitución de la Ciudad de México”, dijo el de Morena.

Dos horas y 20 minutos de nada

A pesar de que la sesión de la Asamblea Constituyente se convocó para iniciar a las 10:00 horas, los trabajos empezaron con dos horas y 40 minutos de retraso. De forma excepcional, el salón de sesiones estaba casi lleno.

Un total de 92 diputados pasaron listas de asistencia. Incluso el actor y legislador por Morena, Damián Alcázar, hizo acto de presencia. Sólo se había aparecido por aquí en la sesión de instalación, pero eso fue hace tres meses, el pasado 15 de septiembre.

Cuando se le preguntó qué respondía a los señalamientos por faltista, lo primero que atinó a decir es que “soy un actor, además soy ciudadano libre y puedo hacer lo que me plazca", dijo. Aseguró que nunca estuvo ajeno al debate, porque siempre lo siguió por Internet, aunque no descartó que en los siguientes días se vuelva a ausentar, porque todavía tiene compromisos laborales que cumplir en el extranjero.

Curioso fue que, cuando Alcázar iba a votar, para aprobar el mecanismo de sufragio electrónico de los diputados, el micrófono de su curul no estaba encendido y su voz no se escuchó.

Alcázar abandonaría tímidamente la antigua sede del Senado poco después de las 15:00 horas, cuando Alejandro Encinas decidió levantar la sesión, con el objeto de hacer una pausa en el debate y subsanar lo que, él mismo reconoció, son vacíos en las reglas de votación.

“En atención a lo que han planteado distintos compañeros, vamos a levantar la sesión el día de hoy y vamos a estar, para el día de mañana, a las 10:00 horas para presentar una propuesta respecto a ese tema, ahora sí como corresponde: Se levanta la sesión”, anunció el presidente de la Mesa Directiva.

Horas después se anunciaría que la sesión programada para el sábado no se llevará a cabo. La falta de acuerdos retrasa los trabajos hasta el lunes y cambia todo el calendario de sesiones que ya se tenía programado.

A los panistas les resultó, en parte, una estrategia que ellos traían desde antes de que iniciara la sesión, que era posponer el debate de los primeros artículos, bajo el argumento de que se necesitaba tiempo para conocer y estudiar en análisis hecho por la Conferencia de Armonización respecto al dictamen generado por la Comisión de Principios Generales.

Había dudas sobre ese análisis y algo de ello ventilaron las diputadas perredistas Dolores Padierna y Cecilia Soto, quienes dijeron en una conferencia de prensa que más allá de observaciones sobre la redacción del dictamen, existían dos temas específicos que  necesitaban analizar, como la conformación de una oficina de presupuesto del futuro Congreso local y los alcances de lo que será un Consejo de Evaluación de la Ciudad.

Algo no estaba bien “planchado” y eso fue obvio por la tardanza para el arranque de la sesión. Enrique Jackson, presidente de la Comisión de Principios, evadía la pregunta directa, mientras que en el Pleno se formaban grupitos de cabildeo entre los mismos legisladores.

De un lado del salón debatían intensamente el panista Carlos Gelista y Dolores Padierna, mientras que debajo de la tribuna la secretaria de Servicios Parlamentarios, Blanca Báez era el centro de un improvisado “team back” en el que participaban Encinas, Jackson y asesores de Porfirio Muñoz Ledo.

Lo que no lograron “planchar” dejaba en el limbo la discusión de los esperados primeros artículos del proyecto de Constitución. Dolores Padierna, coordinadora de los constituyentes del PRD, acusaba que este retraso es un defecto del reglamento interior de la Asamblea que se aprobó por allá de octubre.

“Es un defecto del reglamento que no consideran la existencia de reservas y eso ocurre por querer inventar procedimientos parlamentarios habiendo siglos de parlamentarismo en México”, decía Padierna, quien con enfado acusaba a diputados de ser “protagonistas estériles” y estar en contra hasta de lo que antes votaron a favor.

Nuevo presidente de la Comisión de Pueblos

Durante la sesión, el legislador de Morena, Jesús Ramírez, fue designado como nuevo presidente de la Comisión de Pueblos, en sustitución de Mardonio Carballo, quien dejó la Asamblea Constituyente realizando fuertes críticas y señalamientos a los integrantes del órgano legislativo.

En su primera conferencia en su calidad de presidente de esa Comisión, Jesús Ramírez desestimó los señalamientos que en la víspera hizo Porfirio Muñoz Ledo, quien acusaba que el dictamen de la Pueblos tenía tantas inconsistencias que debía considerarse aprobar uno nuevo.

Ramírez negó las presuntas inconsistencias y dijo que Muñoz Ledo no tiene facultades para imponer un nuevo documento, y agregó que el dictamen aprobado el pasado fin de semana se presentará a los pueblos y comunidades indígenas en la fase informativa de la Consulta a esos habitantes que se realizará en las próximas semanas.

Expuso que Muñoz Ledo hizo sus declaraciones a título personal y fuera de lugar.

Alberto Cuenca
Alberto Cuencahttp://cuenquita
Soy reportero del diario y semanario digital Capital CDMX. Fui reportero en diario El Universal y he colaborado en medios como la revista Forbes México, Ruido en la Red, el semanario El Influyente y el canal Capital 21.

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