Ciudad de México.- La Carta de Derechos que propone el proyecto de Constitución del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, es tan extenso que podría generar ingobernabilidad.
“El problema de esta Constitución es que concede tantos derechos que va a hacer ingobernable a la Ciudad de México y eventualmente podrían contradecirse unos a los otros, la labor de la autoridad conforme a este texto va a ser imposible y desde luego no va a haber presupuesto capaz para dar respuesta a todos los derechos que se están reconociendo”, explica a Capital CDMX Elisur Artega, experto en derecho constitucional de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El texto, que abarca el título primero, pretende incluir tanto derechos como obligaciones, mediante los cuales se regirán los habitantes de la urbe a partir de lo que sería la entrada en vigencia en septiembre del 2018. En él se han incluido, hasta el momento, derechos ya establecidos en la Carta Magna federal como la expresión, igualdad, no discriminación, derecho al agua, servicios médicos de la más alta calidad, entre otros.
Sin embargo, la preocupación entre algunos juristas y connstituyentes se ha acrecentado debido a que hay vacíos que van desde el aspecto técnico, así como la poca precisión de cómo es que se pasará del dicho a la realidad.
“Se reconoce ciudadanía a los jóvenes de 16 años, lo que contraviene a lo establecido en la Constitución federal en el artículo 34 fracción primera… otro de los errores es que no reconoce facultades residuales a los entes públicos y por otro lado a lo largo del texto se reconoce a servidores y servidoras públicas cosa que no sucede en caso de los ministros donde no se reconoce al femenino”, dice el jurista.
Por tanto, detalló que dichas disposiciones podrían caer en un texto al que no se le pueda dar buen término, sumado a las voluntades políticas inmiscuidas, “si es difícil que se pongan de acuerdo 10 o 15 personas va a ser más difícil que lo hagan 100”, comenta.
El proyecto enuncia el derecho a la identidad y a la seguridad jurídica; los derechos sexuales y los reproductivos.
Establece el derecho a defender los derechos humanos, el derecho a la ciudadana y la buena administración pública. En materia de libertades reconoce las de expresión, de reunión, de asociación, el derecho a la información, a la educación, a la ciencia, a la protección de datos personales, a los derechos culturales.
Otros derechos son el de a una vida digna, de las familias, a la alimentación, al más alto nivel de la salud, a la vivienda, al desarrollo urbano, al desarrollo sostenible y hace énfasis en el reconocimiento del derecho de las personas asalariadas y no asalariadas, así como a los de las personas que ejercen el sexoservicio y a la comunidad Lésbico, Gay, Transgénero, Transexual, Travesti, Intersexual.
Al respecto, Arteaga precisa que en el texto se refleja la experiencia en derechos humanos de quienes lo redactaron, pero queda de manifiesto la falta de asesoría de expertos en temas constitucionales.
“Hay cosas que suenan muy bien, pero no hay problemas que no sé y la autoridad quién sabe cómo le va a hacer para darle solución, porque eso de que van a dar derecho al agua no sé cómo lo van a hacer, porque hay falta de recursos materiales para proveernos a todos”, afirma.
Derechos limitados
La bancada de Morena, la cual obtuvo 22 diputados, ha sido una de las más críticas del proyecto, pues han manifestado públicamente 35 deficiencias.
“Aquí hay derechos que apenas están siendo reconocidos en la Constitución federal, el jefe de Gobierno presentó un proyecto en el que se representan estas libertades que los capitalinos han ganado a lo largo de décadas, nos falta garantizarlos, están enunciados pero no hay manera de ejercerlos”, expresó el diputado del partido Jesús Ramírez.
La bancada de Morena considera que hay limitaciones en derechos como en el caso de lo laboral, ya que establece que sólo en ciertos supuestos se puede aplicar el derecho a huelga.
A favor de la miscelánea de derechos
En el Partido de la Revolución Democrática se ha aplaudido el proyecto de Constitución.
“Hay algunas lagunas para la procuración de justicia que no han estado muy acorde con lo que se ha ganado en la Ciudad de México en los últimos años, pero en principio es un proyecto progresista y que en todo caso lo que se va a hacer es precisar en algunos articulados, por ejemplo, en el caso del trabajo se tienen que recoger todas las etapas de los trabajadores no asalariados que hace falta especificar”, explica el perredista Roberto López.
Sin embargo comenta que en materia de derechos reconocidos se ha posicionado como un texto de vanguardia. “Es la mejor que existe hasta el momento en los estados, no hay comparación hasta el momento, incluso si se recoge el articulado y lo que en este momento se reconoces como derechos sociales está a la altura de las mejores constituciones de otros países cosa que en la Constitución de los Estados Unidos Mexicano no tenemos”, añade.


