Ciudad de México.- Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de Estados Unidos confirmaron que el gorila Bantú no murió por una negligencia, sino que no soportó la dosis de anestesia debido a que tenía varios padecimientos en el corazón e hígado.
La secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, Tanya Muller, reveló esta información ante la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), donde se ha exigido su renuncia tras este caso.
Müller aseguró que el gorila no recibió sobredosis de anestesia durante su traslado a Guadalajara y que se cumplió con las normas establecidas. Afirmó que Bantú padecía, además de una enfermedad cardiovascular avanzada, enfermedades como hepatitis, obesidad y glomerupatía.
“Las conclusiones se realizaron por un panel de expertos sin mediar ningún tipo de pago por sus servicios”, aseguró.
Müller comentó que de acuerdo con el reporte de los médicos expertos, los gorilas machos de cautiverio no presentan síntomas y que este tipo de enfermedades son detectadas una vez que mueren.
Aseguró que los bajos presupuestos a zoológicos ha generado la falta de mantenimiento, por lo que urgió 200 millones de pesos anuales para poder restaurar los zoológicos de Chapultepec, San Juan de Aragón y Los Coyotes.
Ante los legisladores, informó que no se reinstalará al director general de Zoológicos y Vida Silvestre, Juan Arturo Rivera Rebolledo, quien fue separado del cargo para permitir la investigación de la muerte de Bantú.


