Ciudad de México.- En operación hormiga, cerca de 300 maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) arribaron al zócalo capitalino para manifestarse en contra de la reforma educativa y exigir respuestas a las demandas presentadas en las mesas de negociación con la Secretaría de Gobernación.
El Secretario de la sección 9 de la Ciudad de México, Enrique Enríquez Ibarra, encabezó la protesta, la cual se colocó sobre el circuito que rodea la plancha del Zócalo, por lo que se impidió el tránsito vehicular, así como el cierre de la estación del metro zócalo de la línea 12. Aunque no se generó ningún contratiempo con la Aldea Digital.
Enríquez reiteró el llamado al gobierno de Enrique Peña Nieto para atender los tres ejes centrales de las demandas del magisterio que incluye la suspensión definitiva de la reforma educativa; el impulso a un modelo educativo, democrático e integral; y la atención a las afectaciones generadas por la aplicación de la reforma.
Entre diversas consignas los maestros opositores a la reforma educativa se mantuvieron concentrados frente a Palacio Nacional, donde realizaron un mitin en espera de ser atendidos por gobernación. Por tanto, decenas de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina se mantuvieron concentrados en las inmediaciones del lugar.
Posteriormente, los maestros se retiraron del zócalo capitalino y regresaron a su plantón, ubicado en Balderas.
La secretaria de Gobierno de la CdMx, Patricia Mercado, afirmó que los maestros entraron al zócalo tras un acuerdo en el que se les pidió que la protesta fuera pacífica.


