Ciudad de México.- De acuerdo con datos proporcionados por la subsecretaria de Planeación de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (SEMOVI), Laura Ballesteros, en la Ciudad de México se presentan cerca de 15 mil accidentes al año que provocan mil 41 muertes; de ellos, 60 por ciento son de peatones y de entre 15 y 20 por ciento son ciclistas.
Los datos anteriores suponen que para los peatones, las calles y avenidas de la Ciudad de México son sumamente peligrosas, y qué decir de los automovilistas, pues el 40 por ciento se ven involucrados en accidentes viales.
De acuerdo con la presidenta de la Comisión de Protección Civil de la ALDF, Janet Hernández Sotelo, son 100 los cruceros identificados como los más peligrosos.
En la Avenida José María Izazaga y José María Pino Suárez, donde se ha intervenido para aumentar la seguridad de los peatones, ciclistas y automotores que circulan por este crucero al haber retirado a los comerciantes ambulantes que antes impedían una circulación fluida de personas, se aprecia mayor espacio para la circulación.
Sin embargo, en los cruceros de Fray Servando Teresa de Mier y Avenida 20 de noviembre y en el de Anillo Circunvalación y San Pablo, es fácil apreciar la falta de semáforos, oficiales de tránsito y señalamientos.
Y aunque el Gobierno capitalino ha intervenido en 7 corredores y 57 intersecciones a través del Programa “Pasos Seguros”, en el que colaboran la SEMOVI, SSP, Espacio Público y Obras del gobierno capitalino, se necesita, además de Programas de educación vial, infraestructura necesaria en cada uno de los 100 cruceros peligrosos que se tienen indentificados.
Aunado a lo anterior, la diputada Beatriz Olivares Pinal en representación de Janet Hernández Sotelo, presentó un Punto de Acuerdo durante la Diputación Permanente de la ALDF, y que fue aprobado por unanimidad, para exhortar a las siguientes Secretarías: de Obras y Servicios, Seguridad Pública, de Movilidad, Protección Civil y a la Autoridad del Espacio Público con el objetivo de que realicen acciones, instalen señalamientos, espacios peatonales, efectúen balizamiento y construyan las obras de infraestructura necesaria en los cruceros más peligros de la Ciudad de México, a fin de desaparecer el índice de accidentes.

