Surge en redes #LordPalo en Miguel Hidalgo

Ciudad de México.- ¡Tiene qué quitarme a mí primero! gritó eufórico don Pepe al city manager de la delegación Miguel Hidalgo, Arne aus den Ruthen, cuando éste intentaba quitar un tubo que había sido colocado para estorbar la vía pública. 

A través de la red social Periscope, el funcionario exhibió a Don Pepe y sus seguidores lo llamaron #lordpalo. En la zona de conflicto, un grupo de vecinos se colocó junto al tubo con una cadena para evitar las afectaciones que causan los comerciantes de un tianguis que se establece ahí los fines de semana. Los curiosos se acercaban a mirar de cerca el espectáculo; una pareja de la tercera edad se quejó por la delincuencia que enerva de los vendedores de los tianguis. Por esa razón decidieron colocar un tubo cuadrangular de metal y con cadenas en el concreto. 

«Deberías de venir el domingo para ver el desmadre que se hace aquí. Se meten todos los camiones del tianguis y se paran a media calle», explicó don Pepe a Arne. El quejoso se indignó también por la venta de «micheladas» en el mercado.

Don Pepe estaba eufórico. Enérgico, gritaba acompañado de abruptos movimientos de manos que también hacían sacudir su cabello cano. Ante la insistencia del city manager para quitar el tubo, ya que se trataba de una falta administrativa, arremetió con violencia.

De pronto, llegaron en su respaldo dos mujeres más, pertenecientes al Comité Vecinal de Miguel Hidalgo. Una de ellas, quien portaba un delantal blanco, se indignó diciendo que don Pepe era «un discapacitado». 

-Lo que yo les ofrezco es…

-!Lo que ofreces es delincuencia!, interrumpió la mujer del delantal.

-!La máxima autoridad es el Comité Vecinal!, gritó don Pepe sin apartarse del tubo.

-No, prosiguió Arne. La máxima autoridad es la Ley.

«Yo aquí les pongo en su pinche madre», exclamó don Pepe. Después, hundido en el coraje, ordenó a una mujer traer un palo con el que habría de golpear a Arne. «Tráeme el palo, tráeme el pinche palo», gritaba sin detenerse. La mujer, por su parte, no se inmutó por las agresiones: comenzó a argumentar que, debido a la afluencia de camiones del tianguis, se estorbaba el paso incluso a las ambulancias en momentos de emergencia.

-Ya pidió que le traigan un palo, dijo Arne a los elementos de la policía que arribaron al lugar. «Si hay violencia, ustedes sólo detengan su mano», pidió.

Estamos hartos de promesas, decían los vecinos. No creemos que vayan a hacer nada, decían mientras Arne prometía supervisar la regulación del tianguis. Al momento, la voz de don Pepe arremetía en ofensas y gritos hacia su esposa, quien no  había obedecido en traer el palo que su marido pidió. «No van a quitar nada!», exclamaron los vecinos en coro.

-¿Usted es Arne? preguntó otra mujer que recién llegaba. Ya me han hablado mucho de usted. Y ahorita le van a pegar.

Minutos después arribaron elementos de Seguridad Pública y ambulancias, tal como si se tratara de «agarrar al Chapo Guzmán», en palabras del city manager. Para entonces ya había más de veinte vecinos que, espectadores del escándalo, miraron cómo los elementos de la policía ayudaban a Arne a quitar el tubo encadenado que estorban a la vía pública en una calle de la Miguel Hidalgo. Una historia más de Periscope y Arne en Miguel Hidalgo.

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