Bogotá, Colombia.- Los taxis eléctricos de la empresa China BYD son la estrategia que empujará el gobierno de Bogotá para cerrarle el paso a la empresa trasnacional Uber.
Gustavo Petro, alcalde de Bogotá, aseguró que la legalización de Uber en Colombia es un asunto nacional, sin embargo, en la capital del país se va a trabajar en crear un sistema eficiente con vehículos eléctricos. En Bogotá hay 50 mil taxis, que se buscan renovar con estas unidades chinas en bloques de 400 taxis.
Entrevistado tras la inauguración del séptimo Congreso Internacional de Transporte Masivo, Petro comentó que el objetivo es crear una producción similar para su distribución fuera del país.
El alcalde de Bogotá señaló que se planea que los taxistas tengan los incentivos necesarios para mejorar el transporte y trabajar sólo ocho horas diarias y no 16.
De esta forma, dijo, los usuarios tendrán una mejor percepción del servicio para competir con Uber.
“Lo que nos parece fundamental y es de nuestra competencia, más allá del debate de Uber es que el sistema tradicional de taxis mejore su impacto en el medio ambiente y por tanto en la salud y en la vida de los ciudadanos y que tratamos de disminuir con la entrada del taxi eléctrico y que es lo óptimo, y eso es una ventaja sobre sistemas privados como Uber, dado que los niveles de estrés y presión son diferentes”, dijo Petro.
Explicó que los dueños de Uber son propietarios de sus autos y hacen su negocio «cuando quiere», pero los taxistas son casi trabajadores sobre explotados y por eso con los taxis eléctricos se aumentaría la tarifa y disminuirán las horas laborales.
En Bogotá los taxis eléctricos fueron probados durante tres años, luego de que se firmó el decreto 407 de 2012, que autoriza a partir de enero de 2013 la operación de 43 taxis eléctricos en la ciudad.
A partir de que entre en vigor este decreto, cualquier persona que hoy tenga un taxi de combustión en circulación podrá hacer uso de su derecho a reposición o cupo con un taxi eléctrico.



