En una exclusiva presentación, el chef Sean Grundey ofreció en la Ciudad de México su propuesta Private Culinary Theatre en un formato íntimo y sensorial, realizando un maridaje con Bodegas Domecq, firma anfitriona, en donde los asistentes pudieron disfrutar de sus diversas etiquetas, entre las que destacaron sus vinos monovarietales, creando en conjunto una experiencia gastronómica excepcional.
El trabajo de Grundey destaca por ofrecer experiencias culinarias privadas y personalizadas que se adaptan a los gustos de su clientes y comensales, ofreciendo momentos en donde la gastronomía y sentidos se unen.
Cada menú diseñado por él, es efímero e irrepetible, elaborado bajo principios como el respeto absoluto al producto en su mejor momento de temporada (shun), el cuidado minucioso (teinei), la filosofía de no desperdicio (mottainai) y la belleza de la imperfección (wabi–sabi). El resultado es una narrativa culinaria donde los aromas, las texturas y el fuego dialogan con el sabor, creando momentos memorables.
Una experiencia sensorial
En esta ocasión en el formato de comida, Grundey desarrolló una propuesta de tres aperitivos, dos entradas, un plato fuerte y postre. El menú concentró el abanico de propuestas que puede ofrecer su cocina e inspirado en su camino por la gastronomía: empezando por sus orígenes en el norte de Europa, la cocina alemana, país de nacimiento, bajando hacia Francia y Barcelona, donde trabajó por 10 años y ganó reconocimientos, su gusto por la cocina asiática, para terminar en América, específicamente México, país en el que radica y le tiene gran cariño.
En el evento estuvieron presentes también Aurelie Skorupa, Gerente de vinos de Bodegas Domecq, los representantes de Freshbox, empresa dedicada a importar productos gourmet de alta calidad y la representante de aceite de olivo premium de origen griego Mánamu y Casa del Agua, marcas patrocinadoras,
La dinámica fue ilustativa, divertida y rica, ya que Aurelie presentó los vinos y guió la cata antes de cada plato, mencionando las cualidades de cada uno y su crianza.
En cada plato se maridaron dos vinos en poporciones adecuadas, e invitaba a probar primero el vino por separado y después combinarlo con los alimentos, con esto se obtuvo en cada cucharada experiencias de sabor distintas en una explosión de notas, sabores y olores, lo cual fue excepcional. En total se cataron siete vinos.
El menú
Aperitivos
· Praliné de Foie Gras con Chocolate Blanco y té Matcha
· Aguachile tailandés de Totoaba y Crujiente de Tapioca,
Chalota Frita, Cilantro Criollo y Hierbabuena
· Croqueta de pato confiado con emulsión de cebollino
Maridaje
Vino rosado Vilarnau Rosé Delicat
Entradas
· Tartar de Salmón Bakkafrost estilo Gravlax con Caviar ahumado de trucha, Coulis de arándano y Cremoso de cebolla.
Maridaje
Domecq Reserva Real Viognier (blanco ), este vino se destacó por sus notas de flores del campo pues tiene una guarda de seis meses en barricas nuevas de acacia, y Domecq Chateau Blanco.
· Langosta Sous Vide con espuma de Vichyssoise de espárragos blancos, reducción de Bouuuillabaisse, piñones tostados y cebollino.
Maridaje
Domecq Reserva Real Granache ( este vino se destacó por estar elaborado con viñas viejas de 60 años) y una guarda de cinco a seis meses en botas de jerez, lo que le ofrece un sabor delicado pero con gran fuerza en notas sus ) y Domecq Chateau Rosado.
Principal
· Filete de Wagyu (australiano) con demi-glace, calabaza parmentier de castaña y microvegetales.
Maridaje
Domecq Reserva Real Cabernet (tinto) y Domecq Chateau (Tinto)
Postre
·
con vainilla de Papantla y sorbete de mango-maracuyá.
Maridaje
El preferido durante la comida.
Otra apuesta fueron sus saboros panes y la mantequilla preparada especialmente por Sean con especias.
El resultado, una experiencia culinaria y maridaje maravillosos donde platos y vinos realizaron una danza sensorial.
Con esto, Sean Grundey demuestra que más que un chef privado, representa una auténtica maison culinaria de excelencia, cuya visión se extiende a servicios especializados como chef staffing de corta duración, experiencias para aviación privada, desarrollo de productos gastronómicos exclusivos y diseño de utensilios a la medida
Su colaboración con Bodegas Domecq ofreció una experiencia gastronómica de alto nivel, que mostró la calidad y las propuestas de esta casa vitivinicola, pues presentó la nueva imagen de sus vinos monovarietales (de una sola uva) y otras de sus etiquetas más representativas, subrayando la importancia del maridaje como elemento clave en la creación de propuestas integrales, donde cada detalle se alinea para ofrecer una vivencia sofisticada y memorable. Y así lo fue.


