Para vecinos de la zona de San Ángel en la alcaldía Álvaro Obregón, la obras de rehabilitación que se realizan en la Avenida de La Paz son trabajos innecesarios que solo están enfocados a beneficiar un área de comercios y antros, algunos que operan de manera irregular, olvidándose de dar atención al polígono habitacional de San Ángel, San Ángel Inn y Tlacopac.
Además, acusaron que esas obras a cargo del gobierno de Javier López Casarín, provocaron ya el derribo de árboles, dañaron un material pétreo de décadas utilizado en las banquetas llamado piedra recinto y afectan el entorno de un área catalogada de Monumentos Históricos por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Expusieron que las obras realizadas en el tramo de Insurgentes a avenida Revolución, con la ampliación de banquetas a base de un concreto que vino a sustituir la piedra recinto, reducirán el ancho del arroyo vehicular y ello propiciará un mayor tráfico.
Mostraron su suspicacia de que el aumento en el ancho de las banquetas tenga la intención de permitir que antros y bares saquen mesas y enseres a la vía pública, sobre todo ahora que se acerca el Mundial de Futbol.
En un recorrido de Capital CDMX por la zona, en compañía de colonos, recordaron que en una reunión convocada por Copacos y luego a través de un oficio, rechazaron esas obras que cuentan con un presupuesto por 24.2 millones de pesos.
La “remodelación de la Avenida de La Paz” está adjudicada a la empresa GENI Construcción y Diseño SA de CV, una firma que en el pasado sexenio de Andrés Manuel López Obrador fue beneficiada por la Secretaría de Marina con contratos sin licitación por 18 millones de pesos para rehabilitar la Unidad Naval de Acapulco.
ZONA PATRIMONIAL
En un oficio fechado el pasado 16 de marzo, con más de 70 firmas de vecinos y dirigido al alcalde López Casarín, los habitantes recordaron que las colonias San Ángel, San Ángel Inn y Tlacopac, están regidas por un Programa Parcial de Desarrollo Urbano, por un decreto de diciembre de 1986 que declara a esa zona como de monumentos históricos y por otro decreto de agosto de 2010 que la cataloga como patrimonio cultural tangible e intangible de la Ciudad de México.
Añadieron que las obras en Avenida de La Paz no cuentan con estudios de movilidad, de impacto urbano, carecen de la Manifestación de Impacto Ambiental, de la autorización del INAH y se realizan sin una consulta vecinal.
Así, en el oficio pidieron la suspensión de la obra y restituir la Avenida de La Paz al estado en el que se encontraba antes del inicio de esos trabajos.
Sin embargo, las labores siguen sin contratiempos según lo pudo constatar Capital CDMX
Fátima Cabañas, Copaco de San Ángel, dijo que la parte poniente de la zona, en el área habitacional requiere una verdadera atención.
“Nosotros le mandamos un escrito al INAH pidiéndole que ponga atención a estas obras y explicamos por qué nos oponemos a una obra que nos parece superficial, que no requiere una ampliación de banquetas porque afectará al flujo vehicular y tenemos dudas, porque se habla de 50 millones de pesos pero la alcaldía nos reporta solo 24 millones”, explicó Fátima Cabañas.
Dijo que esa cifra de 50 millones se mencionó durante la reunión de Copacos, por parte de una vecina cercana al alcalde Casarín, lo que ha llevado a los vecinos a preguntarse si es posible que exista más presupuesto y en dónde está.
CON PRESUPUESTO PARTICIPATIVO
En un recorrido por la zona habitacional de San Ángel, se pudo constatar que calles y banquetas de esa área se encuentran muy dañadas y sin atención.
Fátima Cabañas explicó que desde hace tres años los vecinos han logrado ganar proyectos de Presupuesto Participativo, pero apenas ha servido para reparar unos tramos.
A diferencia de lo que ocurre en Avenida de La Paz, aquí en calles como Amargura, Benito Juárez y Reina, la restauración de banquetas se hace con el mismo material pétreo de piedra recinto y no con nuevo cemento sustituto.
“Una zona patrimonial se restaura, no se remodela”, destacó Fátima Cabañas, al cuestionar cuál será el destino de la piedra recinto, un material de elaboración artesanal, que han quitado de Avenida de La Paz.
“Pensamos que hay intereses particulares para arreglar Avenida de La Paz y pensamos que va a ser favorecida para permitir desarrollos inmobiliarios, si es que logran desaparecer el Programa Parcial de Desarrollo Urbano a través del Plan General de Desarrollo.
El vecino de Tlacopac Gil Reyes se refirió a la presión inmobiliaria que existe en la zona.
Dijo que uno de esos intereses lo encabezan el ex procurador Ignacio Morales Lechuga y su hijo Santiago Morales Broc, con su empresa inmobiliaria llamada GDC Desarrollos.
Explicó que los Morales son vecinos de San Ángel, pero “tienen muchos intereses sobre Revolución y sobre Altavista y es algo que se debe denunciar porque son continuos los atropellos que se hacen”, expuso Gil Reyes.


