Tres mujeres, tres talentos se reunieron en una velada extraordinaria que coincidió con la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en Fabia Cocina de Campo, un restaurante enclavado en el corazón de San Ángel en la CDMX, donde la gastronomía mexicana, acompañada de la marca de vinos mexicanos Maxia, recordaron que las mujeres son talento y fuerza de emprendimiento.
Ada Stikers, propietaria de Maxia, junto a la cocinera Melina Salas y la chef / cocinera Cuqui Martínez mostraron en esta velada especial sus cualidades en cada uno de sus ramos.
Por su parte, Ada Stikers, propietaria de la marca de vinos Maxia, nos habló de su principal proyecto de vida que son los viñedos donde se hace la magia de Maxia -además de su talento como cantante-.
Vinos con energía
En entrevista para Capital CDMX, Ada nos platicó que Maxia es un vino producido en un viñedo donde sus terrenos anteriormente habían sido minas de oro con un alto valor mineral en cuarzo, así que no se duda que las uvas -con las que se produce Maxia- estén impregnadas de la vibración del cuarzo.
Con gran entusiasmo nos dijo que estos viñedos se ubican en el valle de Ojos Negros en Baja California Norte, a dos horas de Ensenada, y llevan el nombre de Maxia ( se pronuncia Magia), por ser un vino exclusivamente mexicano y elaborados en tierras mexicanas, por eso lleva la X de México.
Para Ada, su viñedo es un sueño hecho realidad, desde que en el 2019 inició el proyecto, dejando a un lado su pasión por el canto, pues durante la velada nos regalo dos interpretaciones.
Maxia, busca estar en el gusto del público y principalmente que acompañe a meridajes donde los condimentos e ingredientes sean de origen mexicano, como son los insectos, leguminosas (frijol y garbanzo) y hortalizas de uso muy común en cocinas de nuestro país, y donde sus vinos como el tinto, rosado o blanco son buenos compañeros, no sólo para la cocina mexicana sino también internacional.
Por ello, Ada se unió a los talentos culinarios para celebrar la cocina mexicana de Cuqui Martínez y Melina Salas, dos expertas de la cocina donde su fuerte es el uso de ingredientes extraídos de lo que produce la milpa, los huertos y los agaves.
Un menú de cuatro tiempos
Así que crearon un menú de cuatro tiempos donde vinos MAXIA acompañó a cada uno con un maridaje diseñado para resaltar los sabores de cada platillo, integrando el vino como un elemento clave en la narrativa de la cena. Más allá de acompañar, cada etiqueta aportó matices que dialogaron con los platillos y enriquecieron la experiencia sensorial que celebró la cocina mexicana y el papel de las mujeres en su evolución, consolidando experiencias donde el vino y la comida se convierten en vehículos de expresión, identidad y comunidad.
Así que la experiencia inició con un cóctel de bienvenida “Mouse Bouche”, preparado con Licor de Mosquito (Mosquito Runner) para dar paso a la:
Entrada compuesta de una Infladita de Falso Escamol compuesta de Cochamo al ajillo, cremoso de aguacate y salsa hormiga.
Primer tiempo: Sopa Mixteca, acompañada de un vino Maxia Blanca de Noir
Segundo Tiempo: Ensalada de Kale frita , misma que se de gustó con un vino Maxia Grenache.
Tercer Tiempo: Cerdo prensado o Colifror rostizada, maridados con un Maxia Pinot Noir o Blend.
Finalmente, Cuarto tiempos, llegó el postre: Baba coco al ron completada con un licor de Garambulllo o Itamorreal.
Cabe resaltar que la cocinera Melina Salinas es originaria de Zapotitlán de Salinas, Puebla, quien explicó que uno de sus mayores aportaciones a estos platillos es su herencia poblana, pues su niñez vivió rodeada de campo y de ahí se extraían los ingredientes para hacer sus alimentos diarios, además de aprender de grandes cocineras.
Mientras que Cuqui comentó que no tiene ningún problema en que le llamen cocinera más que Chef, pues para ella, existe un gran reconocimiento para aquellas mujeres que en un fogón aprendieron a hacer enormes platillos de gran sabor y calidad.
Estos tres talentos en conjunto invitaron a los capitalinos a disfrutar de la comida mexicana acompañados de un buen vino a la mesa en Fabia, y por qué no, caminar como si uno puebleara por San Ángel, sin olvidar que estamos en esta gran urbe.
Restaurante Fabia: Calle de la Amargura, No. 17, San Angel, Plaza del Carmen. Álvaro Oregón, CDMX.


