La conocida cantina La Ribera, ubicada sobre avenida Cuauhtémoc a la altura de la colonia Doctores se renueva, pero conservado todo ese sabor tradicional que tienen las cantinas en la CDMX, donde se come bien, se bebe bien y se escucha música en vivo, disfrutando del ambiente y los amigos, todo esto bajo la supervisión de la reconocida chef Josefina Santacruz ( dueña de Sesame), quien ha diseñado su menú y bajo la ejecución del chef Marco Hernández.
Una cantina tradicional con toques contemporáneos
Su propuesta no es cambiar el estilo de una cantina tradicional introduciendo un menú de cocina mexicana que reinventa nuestros platillos con nuevas propuestas, por el contrario, es recuperar ese sabor de la cocina de antaño proporcionándoles un toque contemporáneo y elevando sus platillos, donde su pretensión es que el comensal pueda disfrutar de un buen chamorro con una rica salsa y una cerveza al lado, acompañado de un trío y a disfrutar, a transformar el espacio en un lugar donde se olvidan las presiones del día a día con el paladar y el ambiente.
Su concepto es conservar esa atmósfera que mezcla la esencia clásica de las cantinas de barrio con un espíritu contemporáneo que invita a reunirse ya sea en plan de pareja, amigos o familia, conservando algunos de su platos tradicionales como lo es el Cabrito, para su clientela más fiel que acude al lugar para disfrutar exclusivamente de éste, y proponiendo otros que son un clásico de nuestra gastronomía sin mayor pretensión más que la buena comida, buenas porciones y exquisito sabor, y lo logra. La mano del chef Hernández y la selección de Santacruz llevan al visitante a una grata experiencia de sabor que te invita a regresar.
Como es de esperar, el servicio te recibe con un Caldo de camarón, un clásico, totopos para acompañarlo y te invita a solicitar tu bebida favorita, ya sea una cerveza, un destilado o si se prefiere un cóctel, o una mezcalita ya sea de Jamaica o de pepino.
El menú es una mezcla de sabores tradicionales, aromas que llegan de plato en plato y texturas que son parte de nuestra gastronomía y algunas propuestas diferentes.
Así que se puede empezar por un Guacamole con pork belly, las Tostadas Apache y el tradicional Ceviche Acapulco, donde el pescado viene cortado en cubos grandes sumergidos en salsa cátsup, cilantro y cebolla con su toque de aceite de olivo.
Qué decir de las Almejas a la sidra o al vino blanco con mantequilla con las que el comensal se puede chupar los dedos, acompañadas de unos Chiles Padrón salteados.
De plato fuerte, se puede disfrutar de un Chamorro, el Molcajete con sus trozos de arrachera suavecitos o los Camaronesjumbo acompañados de papas al ajillo, el Chicharrón Ranchero, unos imperdibles.
Y para terminar el postre con sabores que recuerdan las mesas mexicanas, el Atecon queso, até de membrillo con queso manchego para limpiar el paladar.
Otro punto es la calidad de su servicio, aquel que como en las cantinas de antaño, cuando te veía llegar el mesero ya tenían en la mesa tu bebida favorita. Atento y rápido.
Más que un restaurante, Cantina La Ribera es un espacio para convivir. La música de mariachi o trío, el ambiente relajado y el servicio cercano crean una energía que invita a quedarse por horas, disfrutando de cada momento, transformándose es una experiencia única. Aquí la tradición de cantina se transforma en una experiencia.
Un lugar que ha pasado de generación en generación
Finalmente hay que recordar que la Cantina La Ribera nació en 1940 y sus dueños fueron españoles, quienes con el paso de los años pasaron su negocio a las siguientes generaciones que hoy llega a la tercera, misma que busca actualizar un legado familiar muy importante para sus historias de vida y que hoy por hoy, es un disfrute gastronómico dentro de la CDMX, un concepto culinario que define a nuestra gran urbe y se niega a desparecer porque nos da identidad no solo cultural sino culinaria.
Inició en el periodismo en 1986. Ha laborado en los medios nacionales más importantes del país como los diarios El Universal, Reforma y la Crónica de Hoy en las secciones culturales, de espectáculos y estilo de vida. Fue editora de la sección de estilo de vida de la Revista Radical y directora de la agencia de espectáculos Noticontactos, misma que ofreció información internacional a medios como los periódicos Milenio, Crónica, Centro, Basta y revistas como Caras y TvyNovelas entre otras de Editorial Televisa. Durante más de 25 años ha ejercido la labor de comentarista de cine para diversos medios nacionales.