A menos de un año del arranque del Mundial de Futbol las inversiones inmobiliarias se han desatado en la colonia de Santa Úrsula Coapa, donde sin información ni permisos de construcción se desarrollan nuevos edificios que perjudican las casas unifamiliares, acusaron vecinos.
Denunciaron que varias viviendas están siendo dañadas por las nuevas constructoras, mientras que la impunidad generada por las autoridades locales permite que se construya sin permisos.
A través del colectivo Cooperativa Acción Comunitaria los vecinos de Santa Úrsula refirieron casos como el de la calle la calle Popocatépetl Manzana 893, donde se edifican ocho niveles para vivienda residencial, en una colonia con uso de suelo de hasta 4 niveles.
Además, la obra se realiza sin ninguna lona de publicidad sobre el tipo de obra y densidad de construcción, sin permisos de factibilidad hídrica y sin conocerse cómo la construcción se conectará a las tomas de agua en uno de los puntos más críticos de abastecimiento que hay en Coyoacán.
Recordaron que en la zona los predios cuentan aún con fosas sépticas que no son suficientes para contener las descargas de los nuevos desarrollos residenciales.
Así, expusieron que sin importar las condiciones de uso de suelo o los reforzamientos para el abastecimiento de agua y drenaje, diversos inversionistas han llegado a la zona anunciando nuevas construcciones con la leyenda “Invierte en Santa Úrsula Coapa, Aprovecha la plusvalía del Mundial”.
Acusaron que algunos departamentos ya han sido construidos en condiciones de ausencia de permisos, como es el caso de la calle San Alejandro y San Julio, donde permanece clausurada una obra de departamentos.
De igual manera, en la calle de San Ricardo y San Hermilo, se encuentran un nuevo edificio de vivienda, que acorde con su publicidad en Facebook los departamentos oscilan entre los 2.5 millones de pesos y los 3 millones de pesos.
Otras calles donde se anuncian departamentos de más de 2.5 millones de pesos son San Macario, donde el abasto de agua también termina siendo un problema para las y los vecinos habitantes de las zonas.
Por ahora los vecinos de la calle Popocatépetl temen que sus viviendas unifamiliares sean destruidas arbitrariamente por una nueva edificación, pues la empresa ha roto ventanas de las viviendas aledañas, no tiene ninguna medida de seguridad para evitar daños en los muros de las casas vecinas y hasta ha tapado el drenaje de la zona con el cemento de las revolvedoras.
A ello hay que agregarle que la publicidad de esta desarrolladora anuncia que las viviendas de lujo tendrán espacios para estacionamientos y una arquitectura vanguardista en un lugar netamente peatonal donde las casas son de autoconstrucción.
“La nueva arquitectura, los precios elevados de la vivienda y la negligencia de las autoridades al permitir estas construcciones irregulares, pone al borde de la desesperación a las y los vecinos de Santa Úrsula Coapa.
“Las personas que fundaron la colonia ahora pueden perder su vivienda tanto por los altos costos del suelo como por las arbitrarias acciones de las nuevas empresas de perjudicar las casas de las personas fundadoras de la colonia”, denunciaron los colonos.
Añadieron que algunas vecinas han denunciado cómo la empresa construye sin muros de contención, agrietando las paredes y afectando los cimientos de las casas.
Así, dijeron, el Mundial se ha convertido en el pretexto para la expulsión silenciosa de los habitantes originarios que llevan en ese espacio más de 60 años.
Así, en esa zona de la Ciudad se da prioridad a las inversiones inmobiliarias, a pesar del anuncio del bando 1 y las medidas antigentrificación que expuso el gobierno de Clara Brugada.
“Este escenario lo han denunciado las y los vecinos a la jefa de gobierno, quien el 11 de mayo del presente año les dijo en audiencia pública que eso no era cierto.
Ahora, se vive la incertidumbre de si una empresa que lleva acabo construcciones irregulares, se hará cargo de los daños a las viviendas y si la nueva arquitectura aumentará el costo de vida en una colonia netamente popular”, expusieron los integrantes de la Cooperativa Acción Comunitaria.



