Las lluvias no paran de mostrar la vulnerabilidad de la Ciudad y este lunes, invariablemente, provocaron caos en la capital del país.
Al corte de las 17:00 horas el gobierno capitalino ya había atendido 46 encharcamientos en alcaldías como Iztapalapa, Iztacalco, Benito Juárez, Tlalpan, Cuauhtémoc, entre otras.
De igual forma se atendió la caída de 45 árboles alrededor de toda la ciudad; adicionalmente, se controló un deslizamiento de tierra en la alcaldía Álvaro Obregón y dos cortocircuitos relacionados con las precipitaciones.
Elementos de la Policía Bancaria, de Tránsito, Auxiliar y de la SSC realizaron apoyo vial y de rescate de forma coordinada y continua, como es el caso de la atención inmediata que se brindó en la colonia Lomas de Becerra, alcaldía Álvaro Obregón, por el probable desbordamiento de la Presa San Francisco, mismo que fue controlado.
Asimismo, fue cerrado Viaducto a la altura de Churubusco y también al cruce de Troncoso, dirección centro, alcaldía Benito Juárez.
Es la tercera vez de forma consecutiva que, derivado de las inundaciones, es necesario cerrar Viaducto a la altura de Troncoso.
En demarcaciones como Álvaro Obregón, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Cuajimalpa, Iztacalco, Iztapalapa, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Milpa Alta, Tláhuac, Tlalpan, Venustiano Carranza, Xochimilco se activó la Alerta Naranja.
En tanto se activó Alerta Roja en Azcapotzalco, Coyoacán y Gustavo A. Madero, por persistencia de lluvias fuertes para la noche del lunes 16 y la madrugada del martes 17.
Para el corte de las 21:00 horas, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos agregó a la contingencia dos deslizamientos de tierra en la alcaldía Álvaro Obregón.
Un hecho ocurrió en la avenida Javier Barros Sierra esquina Mariano Hernández Barrenechea, Colonia Santa Fe.
A consecuencia de la bajada de aguas pluviales, se deslizaron dos metros cuadrados de tierra de un talud; se tuvo afectación a una reja perimetral y a un carril de la vialidad.
Otra emergencia se ubicó en la Calle 2 esquina Piritas, Colonia Puerta Grande, a consecuencia del reblandecimiento del terreno provocado por las lluvias.
Ahí se deslizó aproximadamente un metro cúbico de tierra de un talud de 3 metros de altura; el material se depositó sobre un andador, sin representar riesgos a la población o inmuebles.



