El Congreso de Guanajuato votó en contra de la despenalización del aborto, con 19 votos en contra y 17 a favor, archivando así la iniciativa que buscaba reformar el Código Penal para permitir la interrupción legal del embarazo hasta las 12 semanas de gestación.
La sesión estuvo marcada por tensiones y protestas. La diputada del Partido Verde, Luz Itzel Mendo, cambió su voto a última hora, alineándose con la bancada del PAN y provocando la indignación de grupos feministas presentes en el recinto. Durante su intervención, Mendo afirmó: “Hoy he cambiado de opinión”, lo que desató gritos de “¡Traicionera, no eres compañera!” por parte de diputadas de Morena.
A pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional penalizar el aborto en 2021, Guanajuato se mantiene como uno de los estados que no ha armonizado su legislación local con este fallo. Desde 2022, la Fiscalía estatal ha iniciado 72 investigaciones por aborto, superando las 68 por feminicidio en el mismo periodo.
Organizaciones feministas como Las Libres han denunciado que esta decisión perpetúa la criminalización y estigmatización de las mujeres que deciden interrumpir su embarazo. Verónica Cruz, líder de la organización, señaló que, aunque no hay mujeres encarceladas actualmente por abortar en el estado, la existencia del delito en el Código Penal sigue siendo una amenaza latente para los derechos reproductivos.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Sandra Pedroza, anunció que solicitará una alerta de género por agravio comparado, argumentando que la decisión del Congreso va en contra de los derechos de las mujeres y personas gestantes en Guanajuato.
Con esta votación, Guanajuato continúa siendo uno de los estados más restrictivos en materia de derechos sexuales y reproductivos en México, manteniendo una legislación que contraviene los estándares nacionales e internacionales en la materia.


