La madrugada del 26 de mayo de 2025, una pipa de Petróleos Mexicanos (Pemex) que transportaba aproximadamente 31,000 litros de gasolina volcó en el Anillo Periférico, a la altura de Paseo de las Palmas, en la colonia Lomas de Chapultepec, alcaldía Miguel Hidalgo. El conductor perdió el control en una curva, lo que provocó el accidente y el derrame de cerca de 20,000 litros de combustible sobre el asfalto.
El incidente generó un caos vial que se extendió por más de 12 horas, afectando la circulación desde el Estado de México hasta el sur de la capital. Además, se evacuaron preventivamente a 150 personas de las zonas aledañas para evitar riesgos mayores.
Este accidente no es un hecho aislado. En los últimos años, la Ciudad de México ha sido escenario de múltiples incidentes similares, evidenciando fallas estructurales en la seguridad vial y en la regulación del transporte de materiales peligrosos. La falta de mantenimiento en las vialidades, la ausencia de señalización adecuada y la permisividad en la circulación de vehículos de carga pesada por zonas urbanas densamente pobladas son factores que contribuyen a estos eventos.
Las autoridades deben implementar medidas más estrictas para regular el tránsito de vehículos que transportan sustancias peligrosas, especialmente en áreas urbanas. Es imperativo revisar y reforzar las normativas existentes, así como garantizar su cumplimiento efectivo. La seguridad de los ciudadanos no puede depender de la suerte o de la rápida respuesta de los servicios de emergencia; requiere de una planificación urbana consciente y de políticas públicas orientadas a la prevención.
La volcadura de la pipa en Periférico debe ser un llamado de atención para las autoridades y la sociedad en general sobre la urgente necesidad de mejorar la seguridad vial en la Ciudad de México.



