El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fue retirado del escenario con sangre en la oreja tras un tiroteo que tuvo lugar durante su mitin de este sábado por la noche en Butler, Pensilvania.
Trump cayó al suelo tras sonar el primer estallido de disparos. Se oían los gritos de los espectadores mientras el personal de seguridad rodeaba al expresidente y lo alejaba del escenario.
«La noche del 13 de julio se produjo un incidente en un mitin de Trump en Pensilvania. El Servicio Secreto ha implementado medidas de protección y el expresidente está a salvo. Ahora se trata de una investigación activa del Servicio Secreto y se publicará más información cuando esté disponible», dijo el portavoz jefe del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.
Durante el tiroteo un asistente al evento murió y otros dos resultaron gravemente heridos, los tres adultos varones, según las autoridades. El fallecido fue identificado por la policía como Michael T Slupe.
Así mismo, el sospechoso del ataque contra el expresidente fue abatido por agentes del Servicio Secreto el mismo sábado. El presunto sujeto fue identificado por el FBI como Thomas Matthew Crooks, de 20 años y residente en Bethel Park, en la zona metropolitana de Pittsburgh, una localidad situada a unos 70 km del lugar del ataque.
Fuentes policiales afirmaron que Crooks estaba armado con «un rifle estilo AR» y había disparado desde un edificio a unos cientos de metros de distancia del lugar.
El incidente se está investigando como un intento de asesinato. El FBI, encargado de la investigación, aún no ha revelado detalles sobre el posible motivo.
El portavoz de Trump, Steven Cheung, dijo en un comunicado: «El presidente Trump agradece a las fuerzas del orden y a los primeros intervinientes su rápida actuación durante este acto atroz. Se encuentra bien y está siendo examinado en un centro médico local. Más detalles seguirán».
Por su parte, en declaraciones desde el estado de Delaware, el presidente Joe Biden condenó el ataque, calificándolo de «enfermo».
«No hay lugar en Estados Unidos para este tipo de violencia», dijo. «Todo el mundo debe condenarlo».


