Después de 15 años de la tragedia en la discoteca News Divine, el actual alcalde en Gustavo A Madero, Francisco Chiguil Figueroa, comparecerá ante un juez de control por el delito de ejercicio ilegal del servicio público.
Víctimas de la tragedia en donde murieron 12 personas explicaron que el caso resurgió nuevamente en los tribunales y en la Fiscalía general de justicia, donde se pretendía dar carpetazo.
Así el próximo 11 de julio Francisco Chiguil Figueroa y Rafael Bustamante, entonces director de Jurídico y de Gobierno en lo que era la delegación Gustavo A Madero, están citados por la autoridad judicial para comparecer y escuchar la imputación en su contra.
Esta audiencia se realiza con base en el derecho de las víctimas a impugnar la no vinculación a proceso de los funcionarios y ex funcionarios que en su momento admitieron la reapertura de la discoteca.
Las carpetas de investigación contra Chiguil son CI-FSP/B/UI-B-3C/D/2313/06-2018 Y CI-FSP/B/UI-B-3C/D/2314/06-2018, detallaron las víctimas.
A la fecha ningún servidor público que participó en el operativo del 20 de junio de 2008 está preso.
La cita para Chiguil y Bustamante es en el Reclusorio Norte, en donde las víctimas pedirán al juez lleve a prisión al actual funcionario y su ex colaborador.
Dijeron que existen pruebas suficientes que los involucra en dicho caso, al haber permitido que el News Divine volviera a prestar servicio e incluso a menores de edad.
ESPERANZA
Familiares de las víctimas consideraron que este recurso contra Chiguil lo agotarán hasta sus últimas consecuencias, mediante el cual pretenden obtener justicia, que no se ha materializado en década y media.
Claudia Martínez Alcalá, madre de Jennifer, sobreviviente del fallido operativo en la discoteca, señaló que tras la intervención de penalista Teófilo Benítez Granados el caso resurgió.
Además del carpetazo judicial que se pretendía, dijo que tampoco se ha hecho la reparación integral del daño y en la actual administración dejaron de proveerle los insumos para mantener viva a su hija Jennifer.
Explicó que la joven sufrió una lesión cerebral, por la asfixia que le causó el aplastamiento, mientras los policías mantenían cerrada la puerta de salida.
Hoy Jennifer tiene 30 años de edad.



