Especialistas y autoridades capitalinas rechazaron que los microsismos registrados en algunas zonas de la Ciudad sean resultado de actividad humana, como la sobre explotación de los mantos acuíferos o excavaciones por la ampliación de la línea 12 del Metro hacia Observatorio.
En conferencia, negaron también que esos microsismos representen un riesgo para la población y eso se debe a la rapidez con la que se presentan.
Coincidieron en que el riesgo con esos microsismos se generaría si fueran de más duración, intensidad y si tuvieran mayores aceleraciones.
“Son microsismos de origen natural y mientras su intensidad no sea mayor no existe riesgo para la población”, expuso Arturo Iglesias Mendoza, jefe del Servicio Sismológico Nacional (SSN).
En compañía de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, el titular del Sismológico no descartó más microsismos próximos en la CDMX, pero rechazó también que se espere un movimiento de gran intensidad en los siguientes días o semanas.
LOS SISMOS LOCALES
Arturo Iglesias explicó que los sismos locales no superan magnitud 4, pero insistió en el mínimo riesgo de esos movimientos debido a su rapidez.
Se generan en fallas activas ubicadas en la Sierra de las Cruces, localizadas en el poniente del Valle de México.
Respecto al microsismo del pasado 10 de mayo, de magnitud 3, reveló que al 16 de mayo se registraron 40 movimientos asociados al mismo y por ello no descartan más sismos en el corto plazo.
El titular del SSN recordó una secuencia similar de microsismos, registrada en 1981, por lo cual no es fenómeno aislado en la Ciudad.
Al rechazar la actividad humana como origen de estos sismos locales, el especialista rechazó la relación de excavaciones con los movimientos telúricos.
Eso es así pues las excavaciones se hacen a un nivel somero, a profundidades de algunos metros, pero los epicentros de los microsismos se generan a un kilómetro o más de profundidad.
Además, puntualizó, la extracción de fluidos como el agua al hacer la explotación del acuífero, no genera los movimientos.
La única actividad humana comprobada generadora de microsismos es el fracking y esos procesos no se registran en la CDMX.
LA RED ECOs
Durante la conferencia, la titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos Miriam Urzúa, habló sobre la creación de la Red ECOs desde julio de 2019.
Esa red surgió a partir de los microsismos registrados ese año en la alcaldía Miguel Hidalgo y la conforman expertos del SSN, los institutos de Geofísica e Ingeniería de la UNAM, del Cenapred, el Cires, la UAM-Azcapotzalco, el Instituto para la Seguridad de las Construcciones y autoridades capitalinas.
Por los trabajos de la red surgió el Sistema de Información Sísmica de la Ciudad, la cual unificó las seis redes de monitoreo sísmico ya existentes, las cuales operaban de manera independiente.
Ese Sistema cuenta con la Red Sísmica de la CDMX que surgió con una inversión de 40.3 millones de pesos.
El presupuesto se utilizó para actualizar 28 estaciones de monitoreo sísmico, la instalación de 105 nuevas estaciones, la estandarización de la información de 173 estaciones y el fortalecimiento de la Red Sísmica.
Toda esta infraestructura surgió para detectar, analizar y estudiar los microsismos, así como las causas de los mismos.
Hay una proyección para ampliar esa Red, explicó Urzúa, con la instalación de 20 nuevas estaciones sismológicas de banda ancha y periodo corto.
Esas estaciones se instalarán en zonas del poniente y sur de la Ciudad, para ampliar la cobertura de medición.



