En colonias como la Guerrero, Doctores y Santa María La Ribera hay alrededor de 23 predios en alto riesgo de derrumbe y Claudia Sheinbaum pero no actúa.
Así lo denunciaron Lorena García Alonso dirigente social de la Alianza Mexicana de Organizaciones Residentes (AMOR) y María Eugenia Vargas Morales representante de vecinos que habitan esos inmuebles.
Las dirigentes organizaron una misa luego del derrumbe que se registro el 5 de octubre el inmueble ubicado en la calle Justo Sierra número 27 esquina con Del Carmen.
Ahí explicaron que esos 23 predios pueden derrumbarse en cualquier momento por los fuertes aguaceros, movimientos telúricos o bien por la negligencia de las autoridades.
“La Jefa de Gobierno sabe que estos inmuebles, la mayoría están en alto riesgo estructural, y algunos otros con problemáticas de escrituración.
“No lo desconoce pero le apuesta a la corrupción debido a que hay intereses de particulares en varios predios a punto de colapsar para posteriormente construir vivienda de alto costo”, denunciaron.
De los predios en alto riesgo estructural mencionaron los de Belisario 43 y Belisario 39.
El primero está muy dañado y es un predio del INVI, ya expropiado ,que al colindar con Belisario 39 incrementa el riesgo de que este se colapse.
Eso podría afectar a más de un centenar de personas que habitan los dos inmuebles.
El de Belisario Domínguez número 43 es un predio invadido.
Por ello consideraron que el Invi podría acelerar y presionar a la Fiscalía capitalina, para que judicialice las carpetas de investigación que hay en contra de los invasores.
Así, señalaron las ubicaciones de los predios en riesgo de derrumbarse o que tienen problemas legales.
Estos son: Belisario Domínguez 43, 42, 39 y 35, así como el ubicado en el Eje 1 poniente Guerrero 81, Eje central Lázaro Cárdenas 155 y Doctor Barragán 256.
Además están los de República de Perú 24, y 112, Galeana 37 y Allende 46, 48, 56.
También Donceles 42, 46; Zacatecas 74, Chihuahua 191, García Diego 201, Avenida Cuauhtémoc 108, Mariano Azuela 202, Juan de la Barrera 130, López 87 y 27.
Uno más es el de Juan de la Barrera 130, y López 87 y 27.
Lorena García Alonso insistió en que los sismos y las lluvias son factores que incrementan el riesgo de perder la vida para quienes ahí habitan.
“Si estamos en estos lugares es por la necesidad y porque somos grupos vulnerables, pues no contamos con los medios económicos para rentar”, acusó.
Dijo que se cuenta con los dictámenes de alto riesgo del Instituto para la Seguridad de las Construcciones.



