Un estudio publicado hace unos días denunció el cúmulo de 4,344 piezas de basura plástica dentro de una pequeña zona costera en Veracruz.
La investigación titulada Amenaza plástica: un problema en las costas veracruzanas, investigó a 11 playas del área urbana de Boca del Río-Alvarado, en islas y lagunas del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano y en las partes bajas de los ríos Jamapa y Cotaxtla.
Greenpeace México y el Instituto Tecnológico de Veracruz, autores de tal acción, aseguraron haber encontrado más de 4000 fragmentos de plástico y poliestireno.
El segundo vestigio mayormente presente fueron las botellas PET con sus respectivas tapas.
Artículos como bolsas de plástico y otros envases también estaban presentes, aunque en menor cantidad que los primeros.
Una cuarta parte de la basura resultó imposible de identificar, no obstante, de 1,104 piezas que aún guardaban información sobre su manufactura, el 35% pertenecía a The Coca-Cola Company, posicionando a los plásticos de la empresa en primer lugar, seguido por los de la empresa PepsiCo.
Ante los descubrimientos, Greenpeace manifestó en su portal de noticias su compromiso junto con la Alianza México sin Plásticos (AMSP) en cuanto a la regulación de plásticos de un solo uso.
Plástico invade playas de Veracruz
Los esfuerzos de ambos resultaron en la aprobación de la Ley General de Economía Circular ante el Senado.
Así como la creación de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos.
Sin embargo, la asociación asegura que las minutas aprobadas no responden a un interés por la conservación medioambiental.
Sino por intereses de las industrias generadoras de plástico.
Por eso, bajo los datos del informe presentado, piden a la Cámara que no se aprueben las minutas antes de que se realicen cambios en la estructura de estas para verdaderamente evitar la agudización del problema.
El investigador Jacobo Santander Monsalvo, emperó en la importancia de los microplásticos provenientes de dichos envases para la ecología:
“Estos pequeños fragmentos son los menos visibles y los más dañinos para la biodiversidad y para los seres humanos.
“Existe evidencia científica de un aumento de residuos de micro plásticos en el aire, agua e incluso en tejidos y órganos de organismos vivos”, dijo.
Aunque aún se requiere más investigación al respecto, el impacto tanto en la biodiversidad como en los seres humanos ya se está haciendo presente por lo que es necesario tomar medidas ante el problema lo antes posible.
Con información de: Mexico News Daily



