La bancada de Morena en el Congreso local fracasó en su intento de otorgarle licencia a nueve de sus diputados para que vayan a promover la revocación del mandato de Andrés Manuel López Obrador.
Esta vez la oposición se unificó y no emitió su voto en la primera de las licencias que se sometieron a discusión.
Esto provocó que se rompiera el quorum legal, pues sólo 31 legisladores de la 4T votaron.
Así, el presidente de la Mesa Directiva Héctor Díaz Polanco tuvo que levantar la sesión por falta de quorum.
LOS NUEVE
En la sesión de este 10 de marzo, nueve legisladores morenista se sumarían a otros cuatro de sus compañeros que en sesiones anteriores también pidieron licencia.
Las nueve solicitudes eran para Esperanza Villalobos, Nancy Marlene Núñez, Alberto Martínez Urincho, Carlos Cervantes Godoy, Octavio Rivero Villaseñor, Gerardo Villanueva, Valeria Cruz, Marcela Fuentes y Leticia Estrada.
La semana anterior pidieron licencia Valentina Batres, Carlos Hernández Mirón, Xochilt Bravo y Yuriri Ayala.
LA ILEGALIDAD
Ya con 13 solicitudes de licencia otorgadas en menos de 15 días, la oposición y concretamente el PAN acusó que se viola el Reglamento del propio Congreso local.
El artículo 13 de ese Reglamento establece que las licencias no se concederán simultáneamente a más de la quinta parte de la totalidad de las y los integrantes que integran el Congreso.
Esa quinta parte son justo 13 legisladores.
El presidente de la Mesa sometió a votación la primera de las licencias enlistadas, la de Esperanza Villalobos.
Diputados del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano exigieron hacer uso de la palabra para hablar en contra.
A regañadientes, Héctor Díaz Polanco les concedió el uso de la palabra.
BOTAN LA CHAMBA
El panista Aníbal Cáñez acusó que la solicitud de licencia para hacer una labor proselitista es ilegal e inmoral.
Acusó que por una de estas solicitudes de licencia, una de las comisiones legislativas quedaría sin presidente, a pesar de que acumula 134 asuntos a los que no se les ha dado trámite.
Jorge Gaviño, del PRD, lamentó que los legisladores dejan de lado su dignidad como políticos para seguir las órdenes de López Obrador.
A pesar de su rechazo, vale la pena recordar que fue el propio Gaviño quien en sesiones anteriores sugirió a los de Morena que pidieran la licencia y se fueran abiertamente a hacer proselitismo.
Royfid Torres, de Movimiento Ciudadano, dijo que detrás del afán de ir al territorio a promover la revocación está la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum.
“Les exigieron 3 millones de votos para la consulta de revocación y si no les alcanza la cuota tampoco les alcanzará para la Presidencia de la República”, fustigó Torres.
El panista Federico Döring acusó que además del artículo 13 también se violaban los artículos 11 y 14 del Reglamento del Congreso.
Explicó que los legisladores urgidos de irse no cumplen con ninguno de los supuestos por los que tienen derecho a pedir licencia.
Es decir, no están enfermos, no ocuparán otros cargos en el gobierno, no desahogarán trámites ante alguna autoridad jurisdiccional y en el caso de las mujeres no están embarazadas.
“Es un fraude a la ley y por eso no se puede pedir licencia”, les dijo.
Döring agregó que hasta el momento hay mil 98 puntos de acuerdo e iniciativas pendientes de resolver en las comisiones de los diputados de Morena que quieren su licencia.
Esos más de mil pendientes, agregó, representan un 47 por ciento de todo lo que se ha presentado en el Congreso local durante esta legislatura.
Hasta el momento, dijo, sólo se ha aprobado un 3.86 por ciento de lo que se presentó.
LA DEFENSA
Del lado de Morena, la defensa vino de la vicecoordinadora de la bancada Guadalupe Morales.
Pidió a la oposición elevar el nivel del debate y exigió respeto para el resto de sus compañeros.
Dijo que detrás de las críticas de la oposición se esconde una conducta de discriminación hacia los legisladores suplentes.
Aseguró que esos suplentes tienen mucha capacidad y talento para sacar el trabajo.
Cuando la primera de las licencias se sometió a votación económica, el diputado perredista Jorge Gaviño pidió que se hiciera nominal.
Así comenzó una votación con sólo los legisladores de Morena que estaban presentes en el recinto.
Todos de la oposición se abstuvieron de emitir su voto y aunque no abandonaron el salón de sesiones observaron la pizarra y la evidente falta de quórum.
Cuando Héctor Diaz Polanco levantó la sesión una enfadada Martha Ávila se dirigió a las curules del PRI.
Ahí, encaró y manoteó frente al coordinador de los priistas Ernesto Alarcón.
Se retiró con su visible enfado cuando se acercó la panista Gabriela Salido.
La del PAN cruzó una mirada de hartazgo con el coordinador del PRI.
DAN LA VUELTA A REGLAMENTO
En una conferencia posterior, diputados de Morena dejaron en claro que obviarán el reglamento para solicitar «las licencias que sean necesarias», a decir de Guadalupe Morales.
Según la legisladora, la limitación establecida en el artículo 13 del Reglamento es la «interpretación y manipuleo» de la oposición para boicotear y generar una crisis institucional en el Congreso.
Dijo que la Ley Orgánica del Congreso no establece esas condiciones y por lo tanto el Reglamento se excede.
Así, insistió en que Morena va por las licencias que sean necesarias y en apego al derecho de cada diputado.
Los morenistas acusaron a la oposición de recurrir a prácticas golpistas, así como de privilegiar la grilla y la descalificación para cometer un sabotaje legislativo.



