Vecinos de Indios Verdes van por cambio de trazo del Mexicable. Así es su lucha desde hace año y medio

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Alberto Cuenca Reportero en Capital CDMX

En el norte de la Ciudad vecinos de Santa Isabel Tola y San Pedro Zacatenco mantienen una lucha desde hace año y medio contra el trazo del Mexicable.

Se oponen a que ese medio de transporte pase por encima de sus viviendas, de una escuela, de un área natural protegida y de un monumento histórico.

Desde agosto de 2021 las obras se suspendieron, porque los vecinos se plantaron en el lugar.

Hicieron guardias, protestaron varias veces en la sede del gobierno capitalino y hasta se metieron a las excavaciones que realizaban trabajadores para impedir la construcción de columnas.

Cuando empezaron las excavaciones comenzaron también los hundimientos de casas y grietas en muros de inmuebles aledaños.

Pero como ocurre con otros proyectos en esta Ciudad donde está involucrada la iniciativa privada, los vecinos han encontrado autoridades negligentes.

También han enfrentado consultas públicas simuladas y maniobras para imponer a toda costa un proyecto que vale 2 mil 496 millones de pesos.

Aunque la línea 2 del Mexicable o “línea verde” es un proyecto a cargo del gobierno del Estado de México, los permisos de obra y las gestiones con los vecinos de Santa Isabel Tola están a cargo del GobCDMX.

El trazo de este teleférico, de 8.2 kilómetros, conectará a la estación Hank González de la línea 1 del Mexicable, en Ecatepec, con el paradero de Indios Verdes en la alcaldía Gustavo A Madero.

CAMBIO DE TRAZO

En recorrido de Capital CDMX por Santa Isabel Tola, los vecinos de esta comunidad aclararon que no están en contra del Mexicable.

Lo que ellos piden desde que supieron del proyecto es el cambio de trazo de ese teleférico.

Hasta el momento ni las autoridades ni la empresa constructora Mexiteleféricos de Carlos Peralta y Julián José Abed han aceptado modificarlo.

El argumento de constructores y autoridades es que resultaría muy caro cambiar el trazo.

Desde la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) condicionaron a los vecinos a que ellos presentaran una propuesta técnica, sustentada por geólogos y especialistas, para plantear el cambio de trazo.

Para sorpresa de las mismas autoridades, los pobladores de Santa Isabel Tola presentaron la propuesta técnica.

Esta contempla el paso del teleférico a un costado de la avenida Insurgentes Norte o lo que se conoce ya como la carretera México-Pachuca.

El problema es que en cada reunión de trabajo, constructores y funcionarios de la Sedema le encuentran un nuevo “pero” a la propuesta de los habitantes, detallaron los pobladores.

LOS RIESGOS

En la esquina que forman las calles Tlacamachín y Mitl se observa el armado con varillas de lo que será la base de una de las columnas.

Por la presión de los habitantes, esos trabajos se suspendieron.

El proyecto de la empresa Mexiteleféricos es tender la línea sobre las casas del pueblo de Santa Isabel Tola para llegar al paradero de Indios Verdes.

Así el Mexicable pasaría por sobre un kínder, pero también por encima de un envejecido y deteriorado edificio en la calle de Cuauhtémoc que alguna vez fue un hospital y que hoy está agrietado por todos lados.

Además, una de las columnas del cable tensor se pretende edificar a no más de 15 metros del Acueducto de Guadalupe, un monumento histórico cuya arquitectura colonial data de hace 270 años.

Pero el Acueducto es aún más viejo, pues su edificación original data de la época prehispánica.

A pesar del olvido gubernamental en el que se encuentra el Acueducto, lleno de grafitis y cuarteaduras, los vecinos destacaron que la construcción es un patrimonio histórico que también podría dañarse por las excavaciones.

Lamentaron que de parte del INAH no hayan acudido a verificar el riesgo que corre el Acueducto de Guadalupe por las obras del Mexicable, específicamente en el cruce de la calle Cacama y la avenida Acueducto.

DAÑO AMBIENTAL

En el territorio que corresponde al Estado de México las obras del teleférico se observan más avanzadas.

En el pueblo de San Juan Ixhuatepec se aprecian ya torres del cable tensor totalmente instaladas.

Desde San Juanico el Mexicable pasará por encima del cerro de Zacatenco para adentrarse a territorio capitalino, al menos ese es el plan original.

Pero los vecinos de San Pedro Zacatenco también se oponen a que el trazo pase sobre el cerro.

La primera razón es que se afectaría un Área Natural Protegida que de por si enfrenta una fuerte presión de la mancha urbana.

Otra se relaciona con riesgos de protección civil, pues sobre todo en temporada de lluvia se registran en el cerro constantes deslaves de tierra y roca que han llegado a tapar la circulación en avenida Insurgentes.

Para los vecinos, las excavaciones afectarían aún más la poca consolidación del suelo que se observa en el cerro de Zacatenco.

Por la protesta vecinal casi todas las obras están inconclusas, pero el único sitio donde se observan trabajos es en lo que será la estación terminal de Indios Verdes.

A un costado de donde hoy se ubica la también terminal del Mexibus, trabajadores realizan labores en trabes, pilotes y columnas.

La vecina Guadalupe Alonso comentó que en el lugar de esa construcción, delimitado por los carriles centrales y la lateral de la avenida Insurgentes, había una gran cantidad de árboles.

Hoy todo ese arbolado ha desaparecido. A los colonos les dijeron que se talarían 16 árboles, pero en realidad derribaron 34.

POR EL DERECHO DE VÍA

Con los planos que han entregado a autoridades de la Sedema y a la empresa constructora, las vecinas Guadalupe Alonso, Ale Salgado y Paola Cruz mostraron su propuesta de nuevo trazo.

Lo que plantean es que a partir de San Juan Ixhuatepec se puedan construir dos estaciones tensoras a un costado de la avenida Insurgentes.

Así se aprovecharía el derecho de vía que se tiene de avenida Insurgentes para tender el cable, sin pasar por arriba de las casas.

Para Guadalupe Alonso hay un tema fundamental en el cambio de trazo: el derecho que tienen los vecinos de Santa Isabel Tola a la privacidad, la cual se perdería con el paso de 20 mil pasajeros que al día utilizarían ese medio de transporte.

“Yo en el techo de mi casa puedo hacer lo que quiera, pero con el Mexicable pasando por sobre mi cabeza pierdo privacidad y eso es un derecho que está garantizado en la Constitución”, dijo.

Otro temor, agregó la vecina, es que ocurra un accidente, pues en este teleférico se usaría tecnología similar a la empleada por la empresa Leitner, la misma que ha tenido problemas con la operación del Cablebus en Iztapalapa.

En el cruce de la avenida Acueducto de Guadalupe y la continuación de la calle Tlacamachín, los vecinos proponen que se instale una de las estaciones tensoras.

Pero hoy el lugar está cercado con malla ciclónica y una barda. Hay una puerta y adentro se observan vehículos estacionados.

Los colonos acusan que ese punto es parte del derecho de vía de la avenida Insurgentes; por tanto se trata de un espacio público y una zona federal que alguien se apropió de forma indebida.

Sospechan que en el sitio se quiere edificar un proyecto de vivienda y por eso la reticencia de las autoridades para construir ahí una estación tensora.

Ale Salgado agregó que otro temor vecinal es el daño que los trabajos de este teleférico puedan generar a la red de agua potable y de drenaje de la comunidad.

Dijo que la red hidráulica es muy vieja y no ha recibido mantenimiento durante años.

Por las excavaciones y el peso de las estructuras que se montarían hay riesgo de daños a las tuberías, alertó.

LA CONSULTA

El 7 de septiembre de 2020 los vecinos de Santa Isabel Tola y de San Pedro Zacatenco tuvieron la primera reunión con autoridades de la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios de la CDMX.

Desde esa ocasión pidieron formalmente en cambio de trazo del Mexicable, pero también la realización de una consulta ciudadanía con característica de pueblo originario sobre el proyecto de ese medio de transporte.

Recordaron los dichos de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, de que en la Ciudad no se realizaría ninguna obra si los vecinos no eran consultados.

Sin respuesta a la petición, el 17 de febrero de 2021 se manifestaron afuera del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, en protesta porque ese día inició una consulta que los pobladores acusaron de “amañada”.

De entrada, en el gobierno capitalino se negaron a aceptar el planteamiento de que la consulta fuera bajo las características de un pueblo originario.

Para las autoridades de la CDMX, Santa Isabel Tola no es ya un pueblo originario, a pesar de que conservan tradiciones y autoridades que demuestran lo contrario.

Guadalupe Alonso dijo que para la consulta se instalaron dos módulos, uno en la entrada al Metro Indios Verdes y otro en el mercado de la comunidad.

Así, se consultó a personas que no solo eran de Santa Isabel y de San Pedro Zacatenco, sino también a pasajeros que provienen de los municipios del norte del Estado de México y hasta de Hidalgo.

“El problema es que la consulta era más como si estuvieran vendiendo un producto. Le preguntaban a las personas ´¿qué le parecería si aquí hubiera una nueva línea de Mexicable?’´ y pues obvio la gente contestó que sí”, acusó Guadalupe Alonso.

El 28 de febrero de 2021 terminó la consulta, que las autoridades de la Sedema aseguraron no sería vinculante, aunque todas las preguntas iban orientadas a obtener una respuesta favorable.

Además de la metodología que se aplicó, los vecinos estuvieron en contra de esa consulta porque en ningún reactivo se incluyó la petición de los pobladores para preguntar si se quería o no un cambio del trazo.

Del 14 al 23 de junio del año pasado se realizó una segunda etapa de esa consulta, de la que los pobladores desconocen los resultados.

Para el 16 de agosto de 2021 trabajadores de Mexiteleféricos se presentaron en Acueducto de Guadalupe y la calle de Cacama para realizar excavaciones.

Alegaron que la Sedema ya les había autorizado, pero la dependencia jamás avisó a los pobladores.

Los vecinos se congregaron en el sitio para impedir la obra y hasta se metieron a la zanja que ya habían hecho los trabajadores.

EL FACTOR LILIAN GUIGUE

En las mesas que los vecinos sostienen con las autoridades capitalinas ha estado presente la directora de Evaluación de Impacto Ambiental de la Sedema, Lilian Guigue Pérez.

Para los pobladores es desconcertante el actuar de la funcionaria, porque siempre adopta posiciones y expone argumentos a favor de la constructora.

En una de las mesas, recordaron, Lilian Guigue les dijo de forma tajante que su derecho como vecinos no podía estar por encima del derecho de otras personas para acceder a un transporte público eficaz.

Así les respondió cuando pidieron su reconocimiento como pueblo originario y su derecho a la consulta.

En otra ocasión y en el mismo tono, la funcionaria de la Sedema les dijo que si consideraban que el gobierno capitalino otorgaba autorizaciones indebidas para las obras del Mexicable fueran a quejarse ante tribunales.

De acuerdo con sus narraciones, Lilian Guigue también les dijo que en las siguientes mesas la autoridad responderá al planteamiento de cambio de trazo, pero la respuesta quizás no sea la que quieren escuchar.

La directora de Evaluación de Impacto Ambiental de la Sedema es una funcionaria que se ha caracterizado por estar en medio de proyectos polémicos.

Lilian Guigue es la funcionaria que defendió el puente vehicular en Periférico y Cuemanco, donde desapareció un humedal.

También se ha involucrado en el polémico proyecto de Mítikah dentro del pueblo de Xoco.

Sus posturas siempre han estado del lado de los proyectos privados o de los desarrollos inmobiliarios que terminan por imponerse.

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