!Saludos Ciudad de México!
Nos hemos enterado que…
HAY VECES EN QUE LA TRANSPARENCIA LLEGA JUSTO CUANDO MÁS SE NECESITA.
Y OTRAS EN QUE APARECE JUSTO CUANDO EL PODER NECESITA CAMBIAR DE TEMA.
Llama la atención que Clara Brugada presente una Plataforma de Transparencia para las obras del Mundial 2026.
En principio, la noticia debería celebrarse. Toda herramienta que permita conocer contratos, inversiones, avances físicos y destino de recursos públicos fortalece la rendición de cuentas.
Sin embargo, en política el contexto importa tanto como el contenido. Y el contexto resulta imposible de ignorar.
La plataforma apareció apenas después de que Reforma revelara la relación contractual entre el Gobierno de la Ciudad y la empresa Impacto en Imagen y Color, una firma que, según la información publicada, habría acumulado 250 millones de en 27 contratos de la administración central y 137 millones de pesos en Iztapalapa, cuando Brugada era alcaldesa.
Ahí surge la pregunta que nadie formuló durante la presentación.
¿Quiénes están detrás de esa empresa?
¿Quiénes son sus beneficiarios reales?
¿Existe una explicación técnica que justifique semejante concentración de contratos?
Y si la hay, ¿por qué no aprovechar precisamente un ejercicio de transparencia para responderlo?
Lo extraño no fue únicamente el silencio.
También el formato.
El acto fue presentado como evento protocolario y no como conferencia de prensa. Hubo una sola ronda de preguntas cuando siempre son dos. No paso el medio que publicó la investigación. Y el tema que dominaba la conversación pública quedó completamente fuera de la conversación oficial.
Casualidad.
Quizá.
Aunque las casualidades suelen multiplicarse cuando el poder administra cuidadosamente los tiempos.
La cuestión de fondo es mucho más relevante que una página de internet.
La transparencia no consiste únicamente en subir documentos a un portal institucional.
Tampoco en construir micrositios amigables.
La verdadera rendición de cuentas descansa sobre tres pilares: información, explicación y consecuencias.
Cuando existe información sin posibilidad de cuestionarla, aparece la propaganda.
Cuando existe explicación sin posibilidad de verificación, aparece la simulación.
Y cuando no existen consecuencias frente a posibles irregularidades, la rendición de cuentas se convierte en un ejercicio de relaciones públicas.
Por eso la pregunta sigue flotando sobre el nuevo portal del Mundial.
¿Estamos frente a una plataforma de transparencia?
¿O frente a una plataforma para administrar la transparencia?
No es lo mismo.
Y en política, esa diferencia suele valer cientos de millones de pesos.


