La alcaldía más poblada de la capital volvió a enfrentar un episodio crítico de infraestructura. Un camión repartidor de refrescos de la marca Jarritos cayó en un socavón que se abrió en plena Avenida 5, colonia Renovación, sin que se registraran lesionados, pero dejando a la zona en estado de emergencia y con afectaciones viales.
El accidente: un camión atrapado en el asfalto
El incidente ocurrió la mañana del domingo, cuando el camión circulaba por la vialidad y el pavimento cedió bajo su peso. El vehículo quedó atrapado casi en posición vertical dentro del hueco, lo que obligó a movilizar cuadrillas de la alcaldía y del gobierno central.
Con apoyo de una grúa de gran capacidad y maquinaria pesada, se logró extraer el camión, maniobra que se extendió por varias horas debido al riesgo de colapso de la zona y la presencia de cableado eléctrico en los alrededores.
Cierre de avenida y despliegue de apoyo
La Avenida 5 permanecerá cerrada hasta nuevo aviso. Personal de la alcaldía, junto con equipos de Protección Civil, trabaja en el relleno del socavón, la evaluación estructural del suelo y el refuerzo del colector pluvial que provocó el hundimiento.
Además, los llamados “Ángeles Guindas” fueron desplegados para guiar a los automovilistas y vecinos hacia rutas alternas, a fin de reducir el impacto en la movilidad local.
*El origen del problema: drenajes viejos y hundimientos previos*
De acuerdo con reportes oficiales, el socavón se originó por el colapso de un colector de drenaje con más de 50 años de antigüedad, infraestructura que no había recibido una renovación integral. Vecinos señalaron que la colonia Renovación ya había presentado hundimientos anteriores, lo que evidencia una problemática recurrente ligada al desgaste urbano y a la sobreexplotación del subsuelo en la zona oriente de la capital.
Vecinos preocupados y riesgo latente
Si bien el accidente no dejó víctimas, habitantes expresaron su preocupación por la posibilidad de nuevos hundimientos. Solicitan a las autoridades capitalinas una revisión integral de la red hidráulica en la demarcación, pues la colonia se encuentra en un área de alta vulnerabilidad por lluvias intensas y hundimientos diferenciales.
El colapso en Iztapalapa encendió las alarmas sobre la fragilidad de la infraestructura capitalina. Aunque la extracción del camión de Jarritos fue exitosa, la avenida seguirá cerrada y el caso abre la discusión sobre la urgencia de renovar colectores y drenajes antiguos para evitar que la ciudad siga cayendo, literalmente, en pedazos.



