Sheinbaum se autoexonera en el colapso de la Línea 12.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbaum, demostró que ella y sus amigos como la ex directora del Metro, Florencia Serranía, son intocables.
Ni una tragedia como el colapso de la Línea 12 del Metro, donde fallecieron 26 personas, hará que tengan una responsabilidad administrativa y menos penal.
La jefa de Gobierno de la CDMX, ordenó un peritaje “carnal” en el que tomó la decisión de ponerse a salvo.
De igual manera, dejó sin sanción alguna a Florencia Serranía pese a que su paso por el Metro fue desastroso y criminal.
El abogado de las víctimas, Teófilo Benitez lo dijo con claridad.
La Fiscal General de Justicia de la CDMX, Ernestina Godoy, intentó limpiar la imagen de Claudia Sheinbaum, precandidata presidencial favorita del presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Es evidente y descarada la actitud de las autoridades que imparten justicia de que hay una investigación ‘a modo’, para no tocar ni con el pétalo de una rosa la investidura de la Jefa de Gobierno”, acusó.
Y es que la Fiscalía dejó el caso abierto para que se simule justicia con la simple reparación del daño a las víctimas de la caída de la Línea 12.
Sheinbaum se autoexonera en el colapso de la Línea 12
Todo va a terminar en un acuerdo económico con las víctimas, pero no se ejercerá acción penal en contra de ninguno de los involucrados.
Los que han sido señalados como culpables son perfiles bajos que se van amparar en la justicia y con dinero resolverán el asunto.
Cuando colapso la Línea 12 del Metro la mayoría de los ciudadanos exigieron cárcel para los responsables.
Se abrió la pregunta si se trataba de un caso de corrupción o de negligencia por la falta de mantenimiento, pero la Fiscalía, bajo las órdenes de Sheinbaum, resolvió que hubo corrupción en la obra.
Lo hizo con poca evidencia y sin mirar al tema del mantenimiento que es vital en ese proyecto.
No menciona el tema de mantenimiento pese a que en 2020 dejaron de gastar más de mil millones de pesos en ese rubro.
Lo peor es que Sheinbaum sigue pensando políticamente y su objetivo es dejar abierto el caso para que sea usado en su beneficio en el futuro electoral.
Ella lo sabe y por eso simuló justicia y dejó la puerta abierta, aunque el tiro le podrá salir por la culata.



