Desde la Ciudad del Vaticano, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, reconoció el legado reformista, progresista y visionario del papa Francisco.
“Hoy el pueblo católico pierde a un gran líder, el mundo pierde a un gran hombre y México a un gran amigo”, destacó la funcionaria al asistir a la ceremonia de honores fúnebres del papa, en representación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Acompañada por el embajador de México en el Vaticano, Alberto Barranco Chavarría, y la titular de la Unidad de Asuntos Religiosos, Clara Luz Flores, la secretaria de Gobernación lamentó su pérdida y externó sus condolencias a la comunidad católica del mundo.
“Hoy despedimos a un gran humanista con quien compartimos siempre su visión de
que los pobres son primero, que los migrantes hacen a los pueblos más fuertes y
que todos somos responsables de la construcción de la paz”, dijo.
El papa Francisco siempre será recordado como un hermano y “seguiremos coincidiendo
con las máximas de su pontificado, cuyo tema central fue la atención a los pobres, a
las mujeres, a los jóvenes, a los niños, a los adultos mayores, a los pueblos
originarios y al cuidado del medio ambiente”, agregó la funcionaria.



