El Congreso de la Ciudad recibió por parte del Gobierno de Clara Brugada una iniciativa de reforma al Código Penal capitalino en materia de extorsión.
Un elemento central de la propuesta contempla la adición de un nuevo tipo penal a la legislación, el de hostigamiento coercitivo, para tipificar así la tentativa de extorsión y considerarlo como en delito grave.
Así, se crea el artículo 148 Sexies para castigar el hostigamiento coercitivo e imponer de tres a siete años de prisión y multa de 500 a mil unidades de medida a quien mediante violencia física o moral obligue a otro a dar, hacer, dejar de hacer o tolerar cualquier acción u omisión relacionada con el delito de extorsión.
La pena de cárcel se elevará en una mitad cuando se cometa con el uso de armas, se utilicen a menores de edad, se actúe contra adultos mayores, se utilice contenido sexual íntimo ya sea real o creado con inteligencia artificial o cuando el sujeto activo sea servidor público.
La iniciativa también propone la armonización correspondiente al Código Penal federal, para evitar contradicciones en la redacción de la legislación nacional.


