La Generación Z, también conocida como centennials, comprende a las personas nacidas entre 1995 y 2010, un grupo que hoy representa más del 25% de la población de México y que se ha convertido en un actor decisivo para la política contemporánea. Con alta presencia en estados como Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco, Puebla y Estado de México, esta generación marca nuevas reglas de comunicación pública y participación ciudadana.
A diferencia de los millennials, la Gen Z nació en un ecosistema digital completo: redes sociales, información inmediata, smartphones y algoritmos, por lo que su forma de involucrarse políticamente es distinta. No solo votan, sino que movilizan, viralizan, debaten y presionan a gobiernos, partidos y figuras públicas, convirtiéndose en uno de los grupos más activos en plataformas como TikTok, Instagram, YouTube y X.
La Generación Z y la política: de usuarios a actores del debate público
En México, la Gen Z ha mostrado un interés creciente en temas como:
• Cambio climático
• Derechos humanos
• Crisis de violencia
• Salud mental
• Inclusión y diversidad
• Transparencia y anticorrupción
• Economía digital y futuro del trabajo
Su impacto se ha visto en movilizaciones locales y nacionales, desde protestas feministas hasta campañas ambientales y debates sobre movilidad, vivienda y espacio público en la Ciudad de México. Además, una parte de esta generación comienza a ocupar espacios institucionales, integrándose a concejalías, colectivos de innovación cívica, asociaciones estudiantiles e incluso precandidaturas locales.
La nueva forma de hacer política
La participación política de la Gen Z no depende de estructuras tradicionales. Prefieren:
• Información en video corto.
• Vocerías no partidistas.
• Causas antes que ideologías.
• Verificación inmediata (fact-checking).
• Activismo digital que impacte en territorio.
Esta generación está redefiniendo la agenda pública: exige gobiernos eficientes, menos burocracia y más resultados tangibles. Su peso electoral será decisivo en elecciones locales y federales durante la próxima década. La Generación Z no solo observa; ya está moldeando el futuro político de México.



