Desde el mediodía día de ayer jueves 23 de octubre Fernando Vargas, padre del joven desaparecido en el Ajusco Olín Hernando Vargas Ojeda, se instaló en huelga de hambre en la explanada central de la Secretaría de Gobernación, luego de acusar la falta de atención y respuesta por parte de autoridades federales y de la CDMX.
Colectivos de familiares como Una Luz en el Camino se movilizaron en apoyo de Fernando y difundieron entre medios de comunicación el pliego petitorio que el papá de Olín ha entregado en distintas instancias, así como las presiones que ha recibido para retirar su huelga de hambre.
Olín Hernando Vargas, estudiante de Ingeniería de la UNAM, desapareció desde el 26 de noviembre de 2024 en el Valle del Tezontle en la parte alta del Ajusco.
Su caso se suma a otros como las más recientes desapariciones de Ana Amelí García Gámez, vista por última vez el pasado 12 de julio mientras practicaba senderismo en el Pico del Águila y Luis Óscar Ayala García, desaparecido desde el 16 de septiembre cuando fue a hacer ejercicio en la zona.
De hecho, ayer que comenzó su huelga de hambre Fernando Vargas desplegó una lona con la fotografía de su hijo, así como de Ana Amelí y Luis Óscar.
Dentro de la Secretaría de Gobernación, el papá de Olín exigió que haya una búsqueda real por parte de la Fiscalía, pues es lo que tiene capacidades reales para buscar a los desaparecidos del Ajusco.
“Hoy es una burocracia que no hace absolutamente nada y pone en riesgo a todas las personas desparecidas.
“No hay búsqueda en vida, no hay búsqueda inmediata; a mi hijo lo buscaron cuatro meses después (de la desaparición) en la zona de Ajusco”, acusó Fernando Vargas.
Agregó que el caso de su hijo, en de Ana Amelí y el de Luis Óscar son similares, pues no fueron sustraído de otro lugar y llevados al Ajusco, sino que desaparecieron en el mismo bosque.
Expuso que él y otras familias buscadoras sospechan de trata de personas y reclutamiento forzado, pero son líneas de investigación que las autoridades no toman en cuenta, como tampoco consideran que por lo anterior estas personas desaparecidas no se encuentran ya en el Ajusco.
El pliego petitorio que expone Fernando Vargas plantea así que las líneas de investigación deben contemplar los delitos de secuestro o desaparición forzada.
Dijo que no es de utilidad un centro Integral de Apoyo y Búsqueda de Personas o gabinete de búsqueda con instancias de distinta naturaleza, que no garantizan una atención integral y los actos de investigación necesario para dar con el paradero de personas desaparecidas.
Demandó una búsqueda inmediata ante indicios de estos delitos y para ello se debe contar con un grupo especial de reacción inmediata, además de que los agentes de Ministerio Público y Policía de Investigación deben ser personas con capacitación y vocación de servicio para la atención de los delitos de secuestro y desaparición de personas.
También se debe usar tecnologías e investigación cibernética, que permita acceder a sistemas informáticos, redes o dispositivos, más allá de la simple intervención de telefonía tradicional u ordinaria.
Pidió dar prioridad a la presunción legal de vida y búsqueda en vida de las personas con acciones concretas e inmediatas, como contar con un análisis de contexto que oriente los actos de búsqueda en la investigación, realizando inspección de lugares o cosas.
Habló de realizar búsquedas en posibles lugares de reclutamiento forzado de personas o de trata de personas, así como realizar una difusión masiva, efectiva y focalizada conforme a datos de análisis de contexto e investigación, utilización de pauta en redes sociales direccionada, acceso a medios de comunicación internet, radio y TV.
También, garantizar protección de identidad de testigos, criterios de oportunidad para preservar vida de víctimas; reconocimiento de las personas buscadoras como defensoras de derechos humanos con medidas especiales de protección, reconocimiento en ley de participación ciudadana y participación en las instancias de prevención y combate a los delitos de desaparición y secuestro.



