¿Por qué una tercera ola de COVID-19?

La nueva normalidad ante la pandemia por COVID-19

Al día de hoy, el modo operativo de la enfermedad por COVID-19 genera incertidumbre ante la población tras observarse el crecimiento de una tercera ola de contagios. 

Y es que, de acuerdo con la literatura médica, el cuerpo debería estar inmunizado contra la infección viral. 

Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, las células y proteínas que se encargan de proteger al organismo de patógenos generan una especie de memoria. 

De esta forma, los anticuerpos tienen los elementos necesarios para reconocer y neutralizar a los virus o bacterias de forma más inmediata. 

Así, pueden atacar sin todo el proceso previo que implica conocer y analizar a un cuerpo extraño. 

De esta forma, la operación reduce el riesgo de padecer la enfermedad por COVID grave. 

Dentro del plan de acción del organismo, las células T auxiliares reconocen al patógeno, las T asesinas, lo eliminan, mientras que las células B producen los nuevos anticuerpos basados en el ADN del cuerpo que perdió la batalla. 

Sin embargo, las personas que alguna vez adquirieron este virus continúan contagiándose aun luego de haber producido anticuerpos por enfermedad grave. 

Esto puede deberse a diversos factores, entre los que se encuentra el tipo de variante y el periodo de inmunización posterior al contagio. 

Por ejemplo, en un estudio del Imperial College de Londres se encontró que la variante Delta asegura un periodo de inmunidad del 85 por ciento durante los seis meses posteriores al contagio. 

Además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los anticuerpos pueden varias con respecto a la carga viral contraída. 

Ya que el nivel de anticuerpos es directamente proporcional a la carga viral adquirida: entre más grave la enfermedad, más anticuerpos se generan. 

COVID-19: Los intentos de la ciencia

Al ser un virus de nuevo conocimiento, la ciencia no clarifica reglas con respecto a la protección posterior al contagio por esta infección viral. 

Aunque, ciertamente, diversos estudios bosquejan una explicación certera. 

De acuerdo con El Heraldo, la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra público un estudio que concluyó que la inmunización persiste hasta por un año antes de comenzar a disminuir. 

Por otro lado, otra publicación del Annals of Internal Medicine encontró que la protección contra la reinfección era de, al menos, siete meses. 

Las investigaciones sobre el COVID-19 se mantienen en marcha con intentos por parte de la comunidad científica para encontrar una solución a uno de los fenómenos de salud, políticos y sociales más duros por los que ha atravesado la población mundial. 

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