Transportistas concesionados agrupados en la organización Movilidad de Vanguardia (Mova) advirtieron el riesgo de un colapso total en el servicio si no se define un aumento a la tarifa de al menos dos pesos, más un subsidio negociado con el gobierno de la Ciudad.
En conferencia, dirigentes de Mova explicaron que un 70 por ciento de las empresas de transporte concesionado de pasajeros ya está en quiebra y eso representa nueve compañías que cuentan con una flota de mil 300 unidades. De ese sería el tamaño del colapso, precisaron.
Aunque dijeron que su propuesta de aumento es de dos pesos, expusieron que el costo real del peaje es de 15 pesos y solo con ese monto se podrían solventar gastos de mantenimiento, pago de choferes, gasolina, llantas, impuestos y adeudos por unidades recientes.
Así, Alejandro Luna, coordinador de Mova y Felipe Núñez Guerrero, presidente de Ruta 3, insistieron en la necesidad de un subsidio gubernamental que cubra el resto, a través de un fondo de movilidad.
Solo de esta forma, explicaron, no se cargaría todo el aumento de tarifa a los usuarios.
Argumentaron que hasta ahora el transporte concesionado convencional ha sido subsidiado por los propios transportistas, lo cual significa que los actuales modelos de negocios, de empresas en vez del hombre-camión, han quedado rebasados y es indispensable replantearlos con base en un análisis que considere subsidios y esquemas de pago por kilómetro.
Insistieron que el modelo de negocios debe cambiar pues desde la pandemia el número de pasajeros se redujo un 20 por ciento y cada año baja en un promedio entre 2 y 3 por ciento.
“Con estas cifras es fácil comprender que, si lo que define el negocio es el número de pasajeros, el sector está en crisis”, añadieron.
Alejandro Luna expuso que se han sostenido reuniones con autoridades capitalinas y con diputados locales para exponer estos planteamientos, pero sin respuesta ni compromiso real de funcionarios y legisladores para atender la exigencia.
Felipe Núñez expuso que Mova apoyó al gobierno desde el inicio del proyecto de transformación del transporte, cuando se migró del modelo de hombre-camión al de empresas “y ahora el gobierno ya nos dejó solos”, lamentó.
Consideró que la situación del transporte concesionado ya no aguanta cinco meses más y por ello es urgente “que la jefa de Gobierno nos escuche, de viva voz”, exigió.



