El Perímetro B del Centro Histórico, específicamente el polígono que comprende la Alameda Central, el Barrio Chino, las avenidas Juárez e Hidalgo, así como la acera poniente del Eje Central, son la manzana de la discordia del comercio ambulante donde cohabitan más de 2 mil 500 vendedores, así como decenas de liderazgos históricamente confrontados y hasta con odios encarnados, que ahora tienen el reto de llegar a acuerdo para un reordenamiento definitivo, bajo la mirada escrutadora del gobierno de la Ciudad.
En el umbral de ese reordenamiento que impulsa la administración de Clara Brugada, ese polígono del perímetro B corre el riesgo de convertirse en el polvorín que podría reventar cualquier acuerdo de ordenamiento de los ambulantes en el Centro Histórico.
Capital CDMX tuvo acceso a un diagnóstico elaborado por un grupo de organizaciones de comerciantes de la zona de Alameda que elaboraron para llevar a discusión y análisis en el marco del inicio de trabajos del Consejo Consultivo para el Ordenamiento del Comercio en Vía Pública en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el cual quedó instalado el pasado 12 de noviembre.
El documento ofrece una radiografía de la situación del comercio popular en la Alameda, sus calles aledañas, la Plaza Solidaridad, así como en las avenidas Hidalgo, Juárez y Eje Central.
Las organizaciones que elaboraron el diagnóstico pidieron no relevar su nombre.
De acuerdo con el documento, en 19 calles ubicadas en el polígono que va del Eje Central a Paseo de la Reforma y de avenida Juárez a Salto del Agua hay 800 comerciantes informales, todos ellos pertenecientes al grupo que encabezan Alejandra Barrios y sus hijos Graciela Coronel Barrios, Diana Sanchez Barrios y Rubén Jiménez Barrios.
Las 19 calles que ocupan esos 800 vendedores son: López, Independencia, Dolores, Artículo 123, Ayuntamiento, Victoria, Delicias, Buen Tono, Arandas, Humboldt, Iturbide, Morelos, José Azueta, Santos Degollado, Marroquí., Puente Peredo, Emilio Dondé, Enrico Martínez y Tres Guerras.
Esos comerciantes ofrecen ahí alimentos preparados, artículos de electrónica, eléctricos, ropa, calzado, artículos para el hogar y decorativos, juguetes, libros, alimentos básicos, cárnicos, frutas, hortalizas y artesanías diversas.
A ellos se suman 900 vendedores que se instalan en la acera poniente del Eje Central y en sus bocacalles.
Hay otros 500 vendedores sobre ambas aceras de Avenida Juárez, en la zona de la Alameda y Bellas Artes, a los que se agregan hasta 300 mujeres de grupos feministas.
En esos sitios, así como en las plazas Solidaridad y José Martí coexisten grupos diversos y confrontados, como el Frente Metropolitano FREMOP que encabeza la diputada morenista María Rosete; la Unión de Marchantes en Movimiento. A.C. de Sofía Trejo, así como la organización “Juan de la Cabada” de Sara Emma García.
PUNTOS DE CONFLICTO
El diagnóstico elaborado por las organizaciones de comerciantes en vía pública, ubica justamente la Alameda Central, el Barrio Chino, el Eje Central y la avenida Juárez como los puntos de riesgo para un conflicto entre los grupos de vendedores.
La Alameda, se advierte, es una en disputa por los intereses de inspectores de vía pública y policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana encargados de la Alameda Central que cobran cuotas de 100 pesos por día y por puesto para permitir la instalación.
Además, la autoridad capitalina en un acuerdo con un grupo feminista permite la instalación sobre la calle Ángela Peralta.
“En contra parte los grupos desalojados de la Alameda desde el 2012 han mantenido libre de vendedores la misma, aunque existe un grupo de mazahuas liderados por Gilberto Sánchez García, quien ha mantenido un conflicto violento permanente los fines de semana por el control de cuotas y vendedores entre éste grupo cercano a María Rosete y las feministas apoyadas por la Secretaría de Gobierno”, se lee.
EL BARRIO CHINO
Hasta la administración pasada solo estaba tolerada la ocupación los días del Año Nuevo Chino, pero desde finales de la administración pasada, la familia Barrios se ha encargado de tomar toda la Calle de Dolores, desde Avenida Juárez hasta Ayuntamiento, con una concentración que llega hasta los 300 oferentes.
Ahí también se instalan otros grupos con antecedentes, permisos y recibos de pago o con una ocupación histórica como el de Federico García, de la Coordinadora de Comercio Ambulante COCA, desde 1990; la Unión de Marchantes en Movimiento A.C., desde 1995; además de otros grupos vecinales como el de Esperanza Alcántara.
A ellos se suma. los vendedores que desdoblan los restauranteros en el exterior de sus comercios.
EL EJE CENTRAL
Desde la Administración de Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera, con el apoyo de Héctor Serrano ex Secretario de Gobierno, se toleró a la familia Barrios con la ocupación del Eje Central, desde Salto del agua hasta Avenida Juárez, en ambas aceras.
En temporadas como la decembrina la ocupación de esa arteria rebasa los mil 200 vendedores, promoviéndose desde el gobierno de la Ciudad “operativos de relumbrón, sobre todo en las afueras de la Plaza Teresa y Plaza Meave, dejando el resto de las calles libre para su saturación hasta con dos o tres hileras de puestos y pagos de hasta 200 pesos al día”.
AVENIDA JUÁREZ
La ocupación de esta importante avenida del Centro Histórico muestra un escenario complicado, señala el diagnóstico, pues existen muy diversos focos de conflicto.
Por un lado están las feministas instaladas a las afueres de la librería Gandhi, con una concentración de hasta de 40 comerciantes, así como un grupo similar afuera del Museo Memoria y Tolerancia que se extiende con 100 puestos desde Luis Moya hasta Revillagigedo.
Hay la ocupación de un grupo afín al partido Morena frente al Hemiciclo a Juárez, con unos 100 artesanos que se instalan en cuatro hileras los fines de semana.
Se incluye la presencia de unos 50 comerciantes independientes, desde José Azueta a Balderas, además de unos 140 vendedores liderados por Diana Sánchez Barrios desde López a Luis Moya.
También está el grupo se Gilberto Sanchez García, afín a María Rosete, desde Doctor Mora a Balderas, en la acera Norte de Avenida Juárez, así como en Plaza Solidaridad, sin esconder su filiación al PT.
ESCENARIOS PREVISTOS
El diagnóstico señala cuatro consideraciones que se plantearán en las mesas del Consejo Consultivo para el Ordenamiento del Comercio en Vía Pública en el Centro Histórico.
En primer lugar se plantea la necesidad de realizar cambios en los mandos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y de la Secretaría de Gobierno, para garantizar que den cumplimiento a las disposiciones que emita la administración de Clara Brugada.
Se alerta que es necesario blindar el reordenamiento de procesos políticos como los períodos electorales, pues son tiempos en que la autoridad se vuelve omisa y permisiva ante la generación tan alta de recursos generados por más de tres mil comerciantes en la zona, sin olvidar la participación activa de los ambulantes en las campañas electorales.
También se advierte sobre el riesgo de involucramiento de los grupos del crimen organizado para incrementar su dominio en la zona, pues ello les garantiza una cortina humana para sus actividades ilícitas y la territorialidad para someter al pago de cuotas a comerciantes establecidos y ambulantes en general.
Todo lo anterior, se enfatiza, abona a una inminente confrontación violenta en cualquiera de los puntos de conflicto.



