Aunque las recientes lluvias han aliviado en parte la sequía, en Nuevo León continúa el acceso irregular al agua. Datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) señalan que cerca del 30% de los hogares urbanos enfrenta baja presión, situación más común en zonas altas y con redes hidráulicas envejecidas.
El fenómeno no se limita a la entidad. A nivel nacional, se calcula que unos 12 millones de viviendas presentan dificultades similares, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas para garantizar flujo constante, desde la instalación de bombas hasta adecuaciones en la infraestructura doméstica.
En este contexto, se han desarrollado sistemas integrales que combinan almacenamiento con automatización de presión. Entre ellos, la compañía Rotoplas dio a conocer un modelo diseñado para las condiciones de suministro en el norte del país.
El sistema incluye un tinaco con tecnología de conservación y tapas herméticas, complementado con bombas centrífugas o presurizadoras que aseguran llenado automático y flujo constante al abrir la llave. Según la empresa, esta propuesta busca evitar obstrucciones en tuberías y permitir el uso simultáneo de servicios en el hogar.
Alejandro Segovia, director de la Unidad de Negocio México y Centroamérica de Rotoplas, afirmó que la región muestra una demanda creciente de soluciones para presión de agua.
“En los últimos años, hemos identificado un aumento constante en la demanda de soluciones para presión de agua en la región, lo que nos llevó a desarrollar un Sistema Integral de Agua que no solo almacena, sino que asegura un funcionamiento eficiente dentro del hogar”, dijo.
De acuerdo con datos de la Cámara Nacional de Fabricantes de Equipos y Materiales (CANAFEM), la venta de bombas residenciales ha crecido a doble dígito, impulsada por la expansión de viviendas verticales y colonias con suministro irregular.



