Ciudad de México.- La corriente Nueva Izquierda (NI), cuyos dirigentes son Jesús Zambrano y Jesús Ortega, perdió espacios de poder dentro del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el ámbito legislativo nacional y de la capital de México.
El primer golpe fue la salida, pactada pero en transición, de Carlos Navarrete de la presidencia nacional del partido tras los resultados electorales del pasado 7 de junio. Esto ocurre antes de que concluya el mandato para el cual fue elegido.
En la definición de las dos coordinaciones de los grupos parlamentarios del PRD tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República ninguno de Los Chuchos se quedó en esos espacios.
En la Cámara de Diputados, Francisco Martínez Neri, de la corriente Alternativa Democrática Nacional (ADN) de Héctor Bautista, derrotó a Jesús Zambrano y se convirtió en el líder de la bancada en San Lázaro. Y el vicecoordinador es Guadalupe Acosta Naranjo, ex integrante de Los Chuchos.
Sin embargo, Zambrano fue electo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
En la Cámara de Senadores, los integrantes de la bancada perredista ratificaron a Miguel Barbosa, otro ex integrante de Nueva Izquierda.
En el ámbito local, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) el grupo que ganó fue Vanguardia Progresista de Héctor Serrano quien obtuvo, con su aliado, el ex bejaranista, Leonel Luna, la coordinación del grupo parlamentario. El vicecoordinador es Raúl Flores, presidente del PRD capitalino. Los Chuchos no alcanazaron ninguna posición en la Ciudad de México.


