Ciudad de México.- Grandes paredes de basalto resguardan 18 hectáreas de material de excavaciones, máquinas de trituración, mezclas asfálticas y tanques de almacenamiento de chapopote, todo ello componen la Planta de Asfalto de la Ciudad de México.
Con miras a volverla sustentable el gobierno capitalino modernizará el área para convertirla en un pulmón de la urbe, ya que hasta hoy emitía 10 mil toneladas de CO2. Por ello, la meta es que ningún gas contaminante se expulse, ante lo cual el lugar suspenderá actividades durante seis meses, según lo estimado.
“No vamos a seguir exponiendo a los compañeros, habrá seguramente un plan integral más verde”, dice Miguel Ángel Mancera; mientras que el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores, Juan Ayala asegura que los trabajadores recibirán capacitaciones además de colaborar en dicha renovación.
Sin embargo, un clima de incertidumbre envuelve a los empleados, ejemplo de ello es Juan José Ávila, quien tras 23 años de servicio como soldador dice: “Estamos en ascuas, la verdad esperamos que se cierre la planta, como lo vivimos hace 12-13 años fue eso según una modernización también y mucha gente se fue, estamos hablando que éramos mil 200 personas y nos quedamos como 200”.
La reducción de gases contaminantes se ha convertido en lo que el jefe de gobierno llama un “Asunto de Seguridad Nacional”, por lo que a las acciones se sumarán: mejoras al transporte público, supervisión estricta de verificentros e industrias.
Por lo cual, Mancera Espinosa convocó al gobierno federal a participar en las mesas de discusión de la CAMe, “yo reitero mi llamado a la Secretaría de Salud y a la Secretaría de Comunicaciones y Transporte, porque sino al rato nos van a decir que no hay facultades para supervisar a los vehículos federales o que pueden verificarse de la manera que quieran”.
El cierre de la planta de asfalto fue una promesa de campaña de Mancera y se concreta cuatro años después.


