Ciudad de México.- Después de proclamada la Reforma Política de la Ciudad de México, el siguiente paso para alcanzar los atributos de una verdadera entidad federativa, es la creación de una Constitución Política local, a partir de la cual se establecerán los fundamentos jurídicos del Congreso local, de las alcaldías y de sus concejos; temas sobre los cuales la ciudadanía aun no los percibe como de impacto benéfico para su calidad de vida, sino más como un botín para grupos políticos de esta Ciudad.
De acuerdo con la reforma aprobada, para la creación de la Constitución es necesaria la integración de un Congreso Constituyente que estará integrado por 100 constituyentes: 60 electos popularmente el próximo 5 de junio y 40 designados por el Senado de la República (14), por la Cámara de Diputados (14), por el Presidente de la República (6) y por el actual Jefe de Gobierno (6); los cuales deberán discutir a partir del 15 de septiembre, la Constitución de la Ciudad de México, para ser aprobada a mas tardar el 31 de enero del 2017.
Definir la conformación de este grupo, es quizá uno de los mayores retos a los que se enfrentan los ciudadanos de esta gran metrópoli. La tarea no es fácil, pues lo que ellos revisarán durante 4 meses, de acuerdo con la pretensión del Jefe de Gobierno, será el proyecto que un grupo de notables por él designados: personajes entre los que encontramos lo mismo ex jefes de gobierno, que juristas, escritores y personajes de la vida política, social y artística de la ciudad, pero siendo la mayoría de una clara corriente y orientación política.
Para Acción Nacional resulta indispensable que en todo el proceso de creación de la nueva constitución, se asegure la participación en esta asamblea constituyente de los mejores perfiles de la sociedad en su conjunto (actores políticos, miembros de la academia y activistas sociales); ciudadanos con trayectoria, capacidad y conocimientos relevantes para este tema. El grupo debe ser lo más incluyente y plural posible, para que recoja la voz de una sociedad tan heterogénea como la nuestra.
Estamos convencidos que la Constitución debe reflejar el espíritu y anhelo de todos los que la conforman. Debe garantizar los derechos y reflejar las diversas formas de pensar de los ciudadanos.
Una Constitución Política adecuada para la ciudadanía debe tener un énfasis relevante, en el tema de la rendición de cuentas y la transparencia, así como del respeto a los derechos humanos; el fin último deber ser el gobierno y el primario, el interés de los ciudadanos.
Actualmente, contamos con un Estatuto de Gobierno muy lejano de la ciudadanía y que no responde a las necesidades de la capital. Hoy estamos ante la oportunidad de redactar una Constitución Política moderna, ordenada y de vanguardia que vele por los intereses de quienes habitan y habitarán esta nueva entidad.
Hoy, la ciudad de México está sujeta en los hechos a un gobierno centralista y que no garantiza acciones que protejan los derechos de la ciudadanía. Desde Acción Nacional, caminaremos con una nueva visión de ciudad, en beneficio real de sus ciudadanos, en donde el fortalecimiento de las Alcaldías en atribuciones y presupuesto es nuestra prioridad.


