Ciudad de México.- Este fue un jueves de tregua, luego del convulsionado miércoles que se vivió en la Asamblea Constituyente. Los legisladores se tomaron un respiro para velar armas y atrincherarse, previo a las múltiples batallas que se avecinan.
El pleito que viene ya está cantado. Ocurrirá mañana en la Comisión de Buen Gobierno, Combate a la Corrupción y Régimen de Responsabilidades de los Servidores Públicos que se reunirá a las 10:00 horas para comenzar la discusión del predictamen difundido desde hace casi 72 horas.
La diputada de Morena, Irma Eréndira Sandoval, va con todo en contra del presidente de esa Comisión, el perredista Armando Ríos Piter, porque a decir de la legisladora, en el predictamen no se incluyó el principio de la austeridad republicana dentro del artículo 66 del documento que debe regir los criterios de racionalidad en el gasto público.
La visión conservadora y neoliberal de austeridad que quiere imponer el Pacto por México a través de Ríos Piter no pasará, advirtió ya la de Morena. Pleito seguro.
Sí alcanza para la renta
Hoy las diputadas constituyentes Clara Brugada, de Morena, y Clara Jusidman, designada por el Jefe de Gobierno, convocaron a una conferencia de prensa para anunciar que, según sus cálculos, sí alcanza para pagar la renta.
Y no se trata de cualquier renta. Es un pago mensual que nos haría el gobierno de la ciudad a todos y cada uno de los que vivimos en esta urbe, niños y adultos, pobres y ricos, por el sólo hecho de ser capitalinos y que, según cálculos de Morena, rondaría los 1,100 pesos al mes.
Las legisladoras argumentaron que es viable aplicar la renta básica universal en la capital del país y establecerlo como un derecho en la futura carta fundacional de la Ciudad, lo que convertiría a esta Constitución en la más avanzada de todo el país.
Brugada dijo que si el presupuesto anual para la Ciudad ronda los 200 mil pesos, de los cuales un 10 por ciento se destinan al financiamiento de los programas sociales, existen entonces los recursos económicos suficientes para arrancar con la aplicación y entrega de este recurso a los capitalinos.
La renta básica universal es un planteamiento que viene en el proyecto de Constitución del Jefe de Gobierno, dentro del artículo 14. El PAN y el PRI han manifestado un profundo rechazo a la entrega de esta renta mensual, al considerar que la aplicación de ese subsidio vulnerará las finanzas de la Ciudad. Su planteamiento va orientado a destinar esos recursos a inversión pública en infraestructura y a la promoción del empleo.
Pero hoy, en la conferencia, Brugada y Jusidman hablaron de una serie de mitos utilizados por los adversarios de la propuesta, como la falta de recursos para hacer efectiva la renta universal. La de Morena dijo que para ella y su partido este es uno de los temas irreductibles.
Brugada expuso que, en los hechos, la renta básica ya se entrega a grupos de la población, como los adultos mayores, a quienes se les otorga una pensión de parte del gobierno capitalino. En ese programa se destinan anualmente 6 mil 700 millones de pesos, para beneficio de 500 mil habitantes.
Dijo que, si ese recurso ya está asegurado, la renta básica podría iniciar con ellos. Sólo sería un cambio de nombre. Otro grupo de población con el que también se podría arrancar es con los niños de cero a 7 años de edad, cuya población ronda las 663 mil personas.
Con 12 mil millones de pesos que la administración local cuenta al año, derivado de transferencias económicas, se puede financiar la renta básica para adultos mayores de 65 años y niños de entre cero y 7 años, estimó.
Agregó que para lograr que la aplicación de la renta básica tenga estas fases de progresividad, Morena pedirá la incorporación de un artículo transitorio dentro del proyecto de Constitución, para proponer su implementación en distintas fases. Después de adultos mayores y niños de hasta siete años, el planteamiento de Morena es que seguirían los niños y jóvenes de 8 a 17 años, luego las mujeres de 18 a 64 años y finalmente los hombres de 18 a 64 años.
Clara Jusidman dijo que la propuesta de Morena es de suma importancia, pues refuta los argumentos de la oposición de que no existe suficiencia presupuestal, además de que permitirá organizar mejor los programas que ya existen.
Conforme avance la entrega de la renta básica universal entre la población, los programas sociales actuales irían desapareciendo, para quedar en esta única asignación. Así, mientras se logra la cobertura total de la renta básica, permanecerían programas como el de Prepa Sí, Útiles Escolares Gratuitos o el Seguro de Desempleo.
En la conferencia estuvo presente la diputada federal de Morena, Araceli Damián, quien explicó que los 1,100 pesos planteados por Morena para la renta básica, es un monto viable. Incluso, agregó, es menor a la Línea de Bienestar Mínimo definida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), de 1,700 pesos.
Clara Jusidman consideró que si se insistiera en la falta de recursos para financiar la renta básica, la propia Asamblea Constituyente trabaja desde otra de sus comisiones, la de Principios Generales, para establecer en el artículo 26 del proyecto de Constitución mecanismos que permitan recuperar más ingresos vía impuestos y contribuciones, como el predial.
Dijo que el cobro del predial debe ordenarse, pues en distintas zonas de la ciudad los grandes edificios y desarrollos inmobiliarios pagan un muy bajo impuesto. Se refirió entonces a la Torre Virreyes o “torre chueca”, un proyecto de Grupo Danhos, que según Jusidman paga muy poco predial.
El comentario esconde una ironía, pues Grupo Danhos pertenece a una poderosa familia de desarrolladores inmobiliarios, los Daniel Kabbaz. Elvira Daniel, integrante de esa familia, es diputada constituyente de Morena e integrante de la Comisión de Principios Generales.
Con todo y esas coincidencias, su compañera de bancada, Clara Brugada, descartó que Elvira Daniel incurra en un conflicto de interés, por legislar sobre temas que impactan a su familia. Agregó que su correligionaria se ha excusará de participar y debatir sobre aquellos temas en los que podría caer en conflictos de interés.
Los transgénicos
En maratónicas sesiones de trabajo que se extienden por más de 12 horas, la Comisión de Desarrollo Sostenible avanza en la construcción de su predictamen.
Sin embargo, un tema en el que hoy no lograron ningún consenso fue en el de los transgénicos. El artículo 21, inciso D, numeral 4 del proyecto de Constitución, plantea que se impedirá el uso de todo producto genéticamente modificado que cause daño a los ecosistemas, a la salud y a la sociedad; además de que se favorecerá el desarrollo de la agricultura orgánica.
Para Gabriel Quadri, de Nueva Alianza, el tema no debería quedar establecido en la Constitución local. Aseguró que el uso de productos genéticamente modificados es seguro, lo que está demostrado en una carta firmada por 109 premios nobel que califican de patrañas la campaña mediática contra este tipo de insumos.
Dijo que hay productos que sí son dañiños y hasta cancerígenos, como el benceno utilizado en el diésel.
Sorpresivamente, quien se opuso a la rigidez de la prohibición expuesta en el proyecto constitucional, fue la diputada designada por el Jefe de Gobierno, doña Clara Jusidman, quien al iniciar su intervención adelantó que sus palabras no caerán nada bien entre sus amigos ecologistas.
“El maíz tiene muchos años que se ha modificado genéticamente a partir de las prácticas culturales de la población. No es el maíz originario. Entonces, a mí me parece que es un debate que meterlo, con la rigidez que tienen las constituciones, no tiene sentido”, dijo Jusidman.
El que respaldó el proyecto constitucional fue el diputado de Morena, Jesús Ramírez, aunque lo hizo con matices. Consideró que no sería conveniente prohibir todos los productos genéticamente modificados, pero sí del maíz.
“Aquí estamos ante un hecho biocultural. El maíz es producto cultural; la cultura mesoamericana es un producto de esa relación, entonces aquí tenemos un principio que no podemos dejar de lado. Existen más de 300 especies de maíz y lo que se plantea en defensa de estas semillas es actuar contra la contaminación genética”, dijo Ramírez.
Recordó que en México no está autorizada la siembra de maíz transgénico, derivado de una resolución judicial que, ante la duda sobre su eventual daño a la salud, prohibió el cultivo en nuestro país de ese tipo de semilla, sea de carácter científico, experimental o para su comercialización.
Agregó que en Europa existe un litigio en contra de la empresa Monsanto, promotora de la semilla de maíz transgénico, porque en el uso de químicos para los transgénicos, se destruyó la capacidad de reproducción de abejas y mariposas, indispensables para la polinización.
En su argumento, dijo que la semilla transgénica tiene una patente, de manera que los campesinos están condenados a volverse empleados de los poseedores de esa patente.
Javier Jiménez Espriú, de Morena, hizo un planteamiento más moderado. Dijo que en la futura Constitución local debería quedar establecido un mecanismo precautorio respecto al uso de productos genéticamente modificados.
Niñas en la Constituyente
Este jueves seis niñas de primarias públicas de la Ciudad visitaron a diputados de la Mesa Directiva de la Asamblea Constituyente.
Las pequeñas fueron seleccionadas para participar en la Conferencia de las Naciones Unidas Hábitat 3. Ellas hicieron diversos planteamientos a los legisladores, derivados del concurso de ideas denominado “¿Qué Ciudad de México queremos para mañana?”, que promovió la Agencia Francesa de Desarrollo.
Construir un hotel para viejitos, iniciar un taller para personas con drogadicción, instalar contenedores en las calles para depositar alimentos y ropa para los pobres, que las casas tengan paneles solares, que se construya una fábrica para exportar nopal y que corra un río por la Ciudad de México, son algunas propuestas que las pequeñas presentaron a los legisladores Alejandro Encinas, Irma Cué y Aida Arregui.
Ana Sofía Vargas Alvares, de la Escuela General Antonio Rosales (Col. Santa Fe, Del. Álvaro Obregón); Carla Morelia Beltrán Arciaga, de la Escuela Manuel Ruiz Rodríguez (Del. Gustavo A. Madero); Anlly Abigail Camacho Alvarado, de la Escuela General Antonio de León y Loyola (Del. Milpa Alta); Brisa Daniela Arroyo Márquez, de la Escuela Aquiles Serdán (Del. Miguel Hidalgo); Cinthia Citlalli Tristán Sánchez, de la escuela Lic. Alfredo Bonfil Pinto (Del. Gustavo A. Madero) y Naomi Gissel Pineda Rodríguez, conversaron con los diputados constituyentes, a quienes les hicieron ver, desde su mirada infantil, el concepto que ellas quieren de ciudad.
Alejandro Encinas señaló que los planteamientos de las niñas constituyen el verdadero contenido que debe tener la Constitución de la Ciudad de México, el de la esperanza.
Ana Sofía fue directa. Les dijo a los legisladores que, cuando discutan y voten la Constitución de la Ciudad de México, piensen como si fueran niños, visualicen el tipo de urbe que dejarán a los que ahora son menores de edad y recuerden el tipo de Ciudad que estos políticos se imaginaban cuando eran infantes. “Así me gustaría que ustedes pensaran al momento de hacer las leyes”, les dijo la pequeña.
Una relajada Comisión de Pueblos
Contrario al ambiente de tensión que privó el miércoles, hoy en la Comisión de Pueblos de la Asamblea Constituyente todo fue armonía. El estrés de Mardonio Carballo, presidente de ese grupo legislativo, desapareció de su rostro.
Anunció que se había reunido él y Alejandro Encinas se reunieron este mediodía con Mario -Velázquez, presidente del Instituto Electoral local; con Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, y con Fabiola Poblano, directora del Consejo de Pueblos del gobierno local. Hay acercamientos con esas instituciones, para ver la posibilidad de formalizar convenios que faciliten el desarrollo de la consulta a pueblos originarios y comunidades indígenas residentes, respecto a los artículos del proyecto de Constitución local que hablan de los derechos de esos habitantes.



