Ciudad de México.- El presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, olvidaron por un momento sus diferencias por la crisis ambiental de la capital de México.
Al inaugurar el Foro Internacional: Equidad para las Víctimas en el Debido Proceso, los mandatarios dejaron atrás los encontronazos, estrecharon la mano, pero se dieron un frío abrazo en la celebración previa del cumpleaños 50 del priista.
En las últimas semanas ha habido tensión entre ambos gobiernos y eso ha quedado en evidencia por las declaraciones de Mancera quien acusa a uso político de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente al clausurar verificentros en la capital del país. Mancera ha llamado ataques a la CdMx.
En medio del conflicto, el jefe de Gobierno también ha pedido, contrario a lo que se había manejado durante los primeros cuatro años de su sexenio, al gobierno federal que resuelva el conflicto magisterial que afecta a los habitantes de la CdMx por marchas y bloqueos.
Sin embargo, ayer, al estar frente a frente, en el cumpleaños del Presidente, Mancera optó por evitar los reclamos aún cuando Peña Nieto no ha dado un fecha para tratar los conflictos políticos entre ambos gobiernos.
Mientras el Presidente saludaba y sonreía a sus compañeros de presidium el jefe de Gobierno no respondía el gesto. Mismo gesto que mostró el día de la promulgación del sistema nacional anticorrupción, Mancera no aplaudió el perdón que pidió Peña Nieto por la «Casa Blanca».
Isabel Miranda de Wallace, directora de la organización Alto al Secuestro, rompió el protocolo para invitar un pastel a Peña Nieto.
A excepción de Mancera, todos los integrantes de la mesa no dudaron en acercarse a abrazar al mexiquense.
Peña Nieto no contribuyó al desencuentro y avanzó tres lugares para dar un abrazo a Mancera, quien ttas intercambiar unas palabras abandonó el festejo.

