Ciudad de México.- El pasado 15 de noviembre a las 5:20 de la mañana, vecinos de las colonias aledañas a la estación del Metro Observatorio despertaron asustados porque sus hogares empezaron a cimbrarse. Los habitantes, sobre todo de colonias como Liberales de 1857 y el Capulín, han comenzado desde ese momento una búsqueda de información para conocer las razones de ese tremor que generó pánico en la zona, justo donde se edifica el Tren Interubano México Toluca y su estación terminal.
Para los colonos, que hasta el momento no han recibido una respuesta oficial sobre las causas de generaron el movimiento de tierra, la principal sospecha sobre lo que ocurrió ese día tiene su explicación en las obras del Tren Interurbano, un megaproyecto de transporte público que en su trazo cercano a sus colonias pasa por terreno minado e inestable, acusaron.
Hoy, representantes de la organización Vecinos Unidos Zona Poniente realizaron una conferencia de prensa en donde denunciaron que desde hace dos años, cuando fue anunciado el cambio de trazo del Tren por la barranca de Tacubaya, ninguna autoridad ha sido capaz de mostrar información que garantice la ausencia de riesgos de protección civil en sus colonias.
“No se han tomado medidas para la prevención de riesgos en la zona de Observatorio y Río Tacubaya, ni sobre las presas de Tacubaya y Ruiz Cortines, lugares donde ya hay trabajos de construcción de la obra civil y colindas colonias populares de la delegación Alvaro Obregón. Vecinos Unidos Zona Poniente nos atrevemos a decir que hasta el momento no hay ningún dictamen ni estudio por parte de las autoridades y empresas licitadas sobre los riesgos en la zona por una megaobra de esta magnitud en suelo no apto para ello”, acusaron los habitantes en un comunicado al que dieron lectura durante la conferencia.
Raúl Martínez, Adriana Torres, Juan Barrera y el representante del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillo, Antonio Núñez, denunciaron que el Tren Interurbano y sus obras complementarias se han caracterizado por estas siempre dentro de una lógica de ocultar y omitir la prevención de riesgos que su ejecución representa en una zona considerada de alto riesgo, por ser un suelo inestable con fracturas, deslaves y la existencia de fallas geológicas.
Exigieron que instituciones como la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial, la Profepa y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) desahoguen los expedientes abiertos referentes al Interurbano, y dejen de poner como pretexto la supuesta falta de elementos, mientras sigue en marcha el despojo y la devastación de los bosques y del sistema hidrológico de las barrancas del poniente.
Antonio Núñez dio a conocer que, en la búsqueda de detener las obras del Interurbano, interpusieron un juicio de amparo que quedó radicado en el Juzgado Octavo de Distrito en Materia Administrativa. El pasado 23 de noviembre se realizó la audiencia incidental y luego de la misma se negó a los promoventes la suspensión definitiva para suspender los trabajos del Tren.
Acusó que los argumentos validados por el juez se sustentaron en estudios de la PAOT y la Secretaría de Medio Ambiente que en algunos casos tienen una antigüedad de más de una década. La audiencia constitucional será el 15 de diciembre, pero los vecinos se preparan ya para interponer un recurso de revisión a fin de que la obra se detenga.
Los vecinos recordaron que han planteado preguntas a autoridades federales de la SCT, Semarnat y Conagua, entre otras, sobre las obras del Interurbano, según lo acordado en una reunión que se llevó a cabo el 8 de junio la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, pero hasta la fecha no ha habido respuesta.
Anunciaron que el próximo viernes a las 17:00 horas realizarán una marcha, de la colonia Liberales de 1857 a la estación del Metro Observatorio, para exigir certeza sobre los riesgos de protección civil que genera la obra de Interurbano.
Estimaron que alrededor de 15 mil habitantes, de las colonias Belem de las Flores, Capulín, Paraiso, Santo Domingo, La Conchita, Reacomodo Pino Suárez, Acueducto y Liberales de 1857 se han visto afectados por los trabajos de ese proyecto de transporte.



