Ciudad de México.- La demanda por daño moral interpuesta por Joaquín Vargas, presidente del grupo de comunicación MVS, contra Carmen Aristegui y la editorial que publicó el libro “La Casa Blanca», fue calificada como un hostigamiento y estrategia de censura del presidente Enrique Peña Nieto.
Al hacer público el litigio, la periodista aseguro que Presidencia de la República está detrás de los hechos y busca intimidar al equipo de periodistas que realizó la investigación que reveló los actos de corrupción en que presuntamente ha incurrido Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera.
Hace unos días, el presidente Peña Nieto ofreció disculpas a los mexicanos por cometer un “error” en el caso de La Casa Blanca. Según Aristegui, días antes fueron notificados de la demanda de Vargas, por ello, consideró que el objetivo es prohibir que se hable del prólogo en radio, televisión y conferencias, además de un resarcimiento económico aún no definido, así como imponer censura, dañar a los periodistas y saciar ánimos de venganza.
“El prólogo del libro contiene una crítica sobre cuan dócil y sumisa puede ser una empresa de comunicación frente a presiones políticas», afirmó la periodista, quien agregó que dicha presión contribuyó a su salida de la radio mexicana.
Con base en ello, la periodista cuestionó la credibilidad del discurso presidencial toda vez que “al tratar de intimidarla con sus acciones no sólo se atenta contra la libertad de expresión sino al derecho a la información del que gozan los mexicanos”.
Aristegui añadió que el Presidente debería mejor realizar una investigación independiente a propósito de los 22 contratos gubernamentales celebrados entre grupo Higa, constructora de la Casa, durante su mandato en el Estado de México, los cuales generaron a la empresa ganancias de 8 mil millones de pesos.


