Ciudad de México.- La séptima legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) será una combinación entre dirigentes partidistas, enviados por la cúpula priista, ex delegados y hasta un grupo de inexpertos que tendrán su primera oportunidad como legisladores locales.
La nueva conformación de órgano legislativo tendrá distintas sorpresas, entre ellas, personas sin experiencia en el ámbito legislativo: siete futuros asambleístas -lo que equivale al 10.60 por ciento del total- tienen cartas nulas en el ejercicio, seis de ellos pertenecen a Morena, partido que ha recibido críticas por iniciar con una bancada sin conocimientos del tema.
Imperarán aquellos que se han desempeñado como funcionarios en la última década. El 25.75 por ciento de la ALDF albergará en una curul a aquellos que han laborado en distintas dependencias de carácter local o federal, es decir, 17 futuros diputados locales.
A estos le seguirán los ex jefes delegacionales, ya que la mitad de aquellos que fueron elegidos en 2012 como titulares de alguna demarcación consiguieron brincar hacia la ALDF, algunos ya por segunda o tercera ocasión.
Aunque sólo habrá tres dirigentes partidistas, Raúl Flores, representando al PRD; Armando López Campa a Movimiento Ciudadano y Luciano Jimeno Huanosta al partido Humanista; un par más se quedaron en el camino, Luis Castro Obregón, dirigente nacional de Nueva Alianza y la comisionada política del Partido del Trabajo en la capital, Magdalena Nuñez, cuyos partidos no obtuvieron el nivel mínimo de votación necesario para afianzar una curul pluri.
Desde el gobierno federal habrá representantes: Mariana Moguel, hija de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles; y Cynthia López Castro, cercana al jefe de la Oficina de la presidencia, Aurelio Nuño y Dunia Ludlow, cercana al priismo nacional.
En la séptima legislatura habrá también líderes de taxistas como Felipe de la Cruz y regresan varios politicos que ya habían sido diputados locales en otras legislaturas como el panista Jorge Romero y el ex delegado de Álvaro Obregón, Leonel Luna.


