Morena ya levantó su muro político rumbo a 2027

El discurso cambió y eso suele ocurrir cuando el poder empieza a sentirse amenazado.

Mientras Claudia Sheinbaum intenta consolidar una imagen presidencial más institucional y republicana, Morena comenzó a reorganizar su maquinaria política para una etapa mucho más ríspida rumbo a 2027.

La señal más clara apareció esta semana en voz de la nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel.

Su mensaje contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, parecía una disputa local.

En realidad, fue algo mucho más profundo: una pieza central del nuevo blindaje narrativo del oficialismo.

Ello, derivado de que Morena ya entendió que el principal riesgo para el movimiento no será únicamente electoral, sino de legitimidad.

Los señalamientos provenientes desde Estados Unidos sobre posibles vínculos de actores políticos con estructuras criminales empiezan a rodear peligrosamente al oficialismo.

Frente a eso, el partido decidió mover la discusión hacia un terreno históricamente mucho más rentable para la izquierda nacionalista mexicana: la soberanía.

Ahí estuvo la operación política. Lo podemos observar en sus discursos, Cuando Ariadna cuestiona quién autorizó la participación de agentes extranjeros fuera de los mecanismos legales del Estado mexicano, el debate deja de centrarse en seguridad o combate al crimen y se desplaza hacia algo emocionalmente más poderoso: la idea de una posible subordinación frente a intereses externos.

No es casual que Morena haya comenzado a repetir conceptos como patria, intervención extranjera, dignidad nacional y defensa de la soberanía.

El discurso de Sheinbaum en Puebla durante el 5 de Mayo ya había marcado esa ruta. Montiel simplemente aterrizó esa narrativa al terreno partidista y electoral.

Esto revela algo importante: el oficialismo dividió funciones.

Sheinbaum administra el Estado, en tanto Morena administra el movimiento.

Mientras la Presidenta busca construir legitimidad institucional, Montiel empieza a crecer como operadora política nacional, encargada de confrontar, movilizar y contener desgaste sin exponer directamente a Palacio Nacional.

No parece casual. La Secretaría de Gobernación luce cada vez más rebasada frente a un escenario donde crecen tensiones internas, presión internacional y desgaste político.

Y en ese vacío, Morena necesita una figura capaz de absorber conflicto y reactivar territorialmente al obradorismo.

El filósofo surcoreano Byung-Chul Han sostiene en Psicopolítica que el poder contemporáneo ya no solo necesita imponer autoridad; necesita producir identidad emocional y sentido de pertenencia.

Eso es exactamente lo que Morena intenta reconstruir, ya que cuando un movimiento político empieza a hablar obsesivamente de soberanía, traición e intervención extranjera, normalmente no es porque se siente cómodo.

Todo apunta a que percibe riesgo.

NOCAUT.

Y mientras Morena se blinda políticamente rumbo a 2027, la Ciudad de México volvió a colapsar con las primeras lluvias fuertes del año.

Bastaron unas horas para inundar avenidas, paralizar vialidades y dejar autos atrapados bajo el agua.

La escena exhibe una realidad incómoda: ni Clara Brugada ni las alcaldías parecen preparadas para evitar que la capital se derrumbe cada temporada de lluvias.

¡Abrazos, no periodicazos!

Luis Eduardo Velázquez
Luis Eduardo Velázquez
Soy licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y licenciado en Derecho por la UNAM, con estudios de Maestría en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana (UP) y estudios en Filosofía. Soy analista político especializado en asuntos electorales, legislativos, democracia, derecho a la información, libertad de expresión y derechos humanos.Soy director y fundador de Capital CDMX, medio desde el que impulso el periodismo político y de investigación enfocado en el poder público, la rendición de cuentas y la vida institucional de la Ciudad de México.En el ámbito académico, mi línea de investigación se centra en el sistema de Derechos Humanos, con énfasis en libertad de expresión, derecho a la información, democracia y Estados constitucionales, así como en la ciencia y filosofía del periodismo.Soy autor del libro Diágoras, el prudente, una obra que explora la reflexión política, filosófica y jurídica desde una perspectiva crítica sobre el poder, la prudencia y la condición humana.Me desempeño como secretario de la Asociación Periodismo Nación MX, dedicada al fortalecimiento del gremio periodístico, la reivindicación del periodismo mexicano y la construcción de un marco jurídico que proteja los derechos de las y los periodistas.Escribo la columna Contragolpe y participo como analista en El Heraldo Televisión y en el canal de YouTube CDMX TV. He sido reportero en los diarios Milenio y 24 Horas, así como en radio para Enfoque Noticias de NRM Comunicaciones. También he colaborado en revistas como Obras, Chilango y Forbes México.Además de mi labor periodística, soy amante de la buena letra: escribo poesía y desarrollo trabajo plástico en distintos formatos.

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