El jefe de gobierno Martí Batres minimizó el intento de motín que se registró hoy en el Reclusorio Oriente.
Dijo que se trató de una riña “entre dos pequeños grupos”.
Incluso, aseguró que el hecho no dejó lesionados cuando sí los hubo: cuatro custodios y cuatro internos.
“Fue una riña entre dos pequeños grupos que se suscitó en el Reclusorio Oriente, no hubo lesionados, la situación se calmó rápidamente, está todo bajo control”, declaró en conferencia.
Se atrevió a decir que ya las actividades en el Reclusorio operaba de manera normal cuando no era así, pues los familiares de internos hasta tiraron una puerta para exigir información sobre los presos.
Insistió en que “no pasó a mayores, no tiene mayor implicación”.
Luego a pregunta expresa sobre los ocho heridos se contradijo y aceptó la cifra de lesionados.
En las contratantes declaraciones del mandatario sobre el caso, rechazó que se hubieran detonado armas de fuego y dijo que la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) daría más información al respecto.



