La iniciativa de reforma constitucional sobre rentas que impulsa Clara Brugada llegó al Congreso capitalino con un diagnóstico muy negativo sobre la situación de la vivienda en la CDMX, pero bajo la premisa de la jefa de gobierno de abatir la especulación en el acceso a un techo.
Un elemento que en la propia iniciativa se señala de fundamental es que a rango constitucional quedará reconocido el derecho de toda persona habitante de la ciudad al arraigo vecinal y comunitario.
Esto será así para preservar su vínculo social, cultural, económico y territorial con la Ciudad y la permanencia en el sitio donde han desarrollado sus proyectos de vida.
Asimismo, se incluirá en el texto constitucional la obligación del Gobierno de la Ciudad a implementar una política que disminuya los efectos negativos de la gentrificación y favorezca el arraigo de la población.
La iniciativa modifica el artículo 9 de la carta magna local y deja establecido a rango constitucional que en los contratos de arrendamiento de inmuebles de uso habitacional la renta no podrá incrementarse anualmente más allá de la inflación del año anterior reportada por el INEGI.
Ese tope a las rentas ya se encuentra señalado en el Código Civil capitalino, con una adición aprobada desde 2024 y que la Suprema Corte acaba de validar, pero ahora se elevará a rango constitucional.
También queda a nivel constitucional la obligación del gobierno capitalino para ampliar permanentemente su reserva territorial, a fin de garantizar el derecho a la vivienda adecuada y asequible a través de la adquisición de suelo.
Además, se conformará una institución pública encargada de la promoción y defensa de los derechos en materia de arrendamiento habitacional que oriente, difunda y promueva relaciones inquilinarias justas, equilibradas y con certidumbre entre las partes.
EL DIAGNÓSTICO
El diagnóstico sobre la situación de la vivienda que se incluye en la exposición de motivos no es nada halagador.
Al retomar datos de datos de portales inmobiliarios como Inmuebles 24, la iniciativa de Brugada advierte que el precio promedio de renta para departamentos en 2024 fue de 14 mil 958 pesos, mientras que para casas fue de 39 mil 854 pesos.
En las alcaldías Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Benito Juárez, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo, el alquiler promedio es de 19 mil pesos, lo cual es altamente contrastante con los ingresos promedios de la población.
Según la Encuesta Nacional de Vivienda 2020, 27% de los hogares en la Ciudad de México presentan alguna necesidad de vivienda.
El 64% de los habitantes tiene la intención de comprar vivienda nueva o usada, mientras que 30.5% quiere construir; 7.1% tiene intenciones de rentar, al tiempo que 27% de las viviendas particulares habitadas son rentadas, siendo el principal motivo para rentar la falta de recursos para acceder a una vivienda propia (55.3%).
Además, las personas que buscan adquirir una vivienda enfrentan importantes dificultades para acceder a fuentes de financiamiento tanto público como privado, ya que 58% de las personas que trabajan no tienen derecho a créditos de vivienda.


