La industria automotriz de vehículos pesados en México enfrenta un inicio de 2026 lleno de incertidumbre, con caídas notables en ventas, producción y exportación de unidades. Frente a esta situación, la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) urgió a implementar políticas públicas efectivas para asegurar la recuperación de este sector esencial para la economía nacional.
Durante una conferencia de prensa, Alejandro Osorio Carranza, Director de Asuntos Públicos de ANPACT, informó que las ventas al mayoreo cayeron un 35.7% en comparación con enero de 2025, lo que refleja una caída significativa en la demanda de vehículos pesados, lo cual afecta directamente a las empresas transportistas. La falta de pedidos y la incertidumbre en otros sectores están afectando la estabilidad del mercado de vehículos pesados.
La producción de vehículos pesados también presentó cifras preocupantes, con solo 6,793 unidades fabricadas en enero de 2026, lo que representa una disminución del 51.9%. Las exportaciones no fueron mejores, con una baja del 53.8%, alcanzando las 5,076 unidades. Ante estos resultados, Osorio hizo un llamado urgente para que se implementen políticas públicas que favorezcan la renovación de la flota de vehículos pesados y se frene la importación de unidades usadas.
Osorio destacó que la renovación de la flota es vital para mejorar la seguridad vial y reducir las emisiones de gases contaminantes. “La industria necesita renovar su parque vehicular para seguir siendo competitiva y para proteger la seguridad vial. Las unidades obsoletas impactan negativamente en el medio ambiente y en la calidad del aire”, explicó.
Además, la ANPACT resaltó la importancia de limitar la importación de vehículos pesados usados, especialmente aquellos que provienen de Estados Unidos y no cumplen con los estándares medioambientales ni con las condiciones requeridas. Esta importación, según Osorio, debilita el mercado y afecta a los empleos locales. “Las unidades usadas no cumplen con los estándares y no generan valor en las cadenas productivas locales, por lo que es necesario implementar políticas que controlen su ingreso al país”, afirmó.
La ANPACT también hizo énfasis en la necesidad de avanzar hacia un transporte más limpio, promoviendo el uso de tecnologías limpias y la infraestructura energética adecuada. “Es crucial que contemos con la infraestructura necesaria para apoyar el uso de tecnologías limpias, que ya están siendo fabricadas por los miembros de nuestra asociación”, añadió Osorio.
Por su parte, Rogelio Arzate, presidente de ANPACT, destacó que el sector está comprometido con el bienestar social y con la creación de empleos. Sin embargo, advirtió que la caída en la demanda ha tenido un impacto negativo en el empleo, con un 20% de la plantilla laboral de varias empresas asociadas a ANPACT reducida. “El impacto en el empleo es una preocupación central para nosotros, y estamos trabajando para revertir esta tendencia”, dijo Arzate.
Finalmente, la ANPACT respaldó los esfuerzos del Gobierno Federal para fortalecer el crecimiento económico y promover la inversión. “La industria sigue comprometida con el desarrollo de México, y estamos dispuestos a colaborar con el gobierno para asegurar un futuro más próspero para la industria automotriz”, concluyó Arzate.


