La tensión entre Alessandra Rojo y Morena enturbia petición de presupuesto para alcaldía Cuauhtémoc. Todo termina en show

La alcaldesa en Cuauhtémoc Alessandra Rojo de la Vega compareció ante legisladores capitalinos para pedir un incremento de 85 por ciento al presupuesto de la demarcación para 2026, en medio de una evidente tensión política por el amago de destitución que le lanzó Morena, al acusarla de incitar y organizar al bloque negro en la marcha de la Generación Z que terminó en violencia con la Policía.

Durante una reunión con diputados de la Comisión de Presupuesto, Rojo de la Vega habló de incrementos desproporcionados, pero que dijo son requeridos para los distintos capítulos de gasto.

Dijo, por ejemplo, que se necesita un aumento de 105 por ciento para el capítulo 2000 de materiales y suministros, pues de lo contrario quedarán varados camiones de basura y patrullas.

En el capítulo 3000 (Servicios Generales), añadió, se requiere un incremento de 106 por ciento para concretar proyectos como la iluminación de cada calle y cada espacio público de la alcaldía, sobre todo en un contexto donde se esperan millones de visitantes extranjeros por el Mundial de Futbol.

Habló de un aumento de 161 por ciento para el capítulo 4000 (Subsidios y Ayudas), pues argumentó que cada vez más personas habitantes de la demarcación requieren apoyos a través de programas sociales.

En el capítulo 5000 (Bienes Muebles e Inmuebles), explicó, se requieren equipos para asfaltado o bacheo y por eso el presupuesto debe pasar de solo seis a 124 millones de pesos, mientras que el capítulo 6000 (Inversión Pública) debería contar con mil 500 millones para 2026.

Respecto al capítulo 6000, Alessandra Rojo reprochó que el gobierno central no ha liberado los recursos para asignar contratos del Presupuesto Participativo, por lo cual será necesario hacer adjudicaciones directas y cumplir con la normatividad que obliga a tener comprometidos esos recursos a más tardar el 15 de diciembre.

Alessandra Rojo ingresó al recinto legislativo de Donceles y Allende rodeada de contingentes de comerciantes ambulantes y de militantes del PRI, con quienes caminó desde el Eje Central y a quienes dirigió un mensaje de agradecimiento por su apoyo. 

Fue extraño el papel que jugó el PRI en esta comparecencia, pues si bien había contingentes afuera del recinto legislativo, adentro hubo un vacío de los dos diputados que forman parte de ese grupo parlamentario, quienes no asistieron a la reunión.

Ese vacío no ocurrió con el PAN, que se volcó con sus legisladores y hasta con su coordinador Andrés Atayde, para acompañar a la alcaldesa.

En ese ambiente, Rojo de la Vega planteó el aumento de 85 por ciento al presupuesto del próximo año y lo justificó, pues expuso que si bien suena a “muchísimo”, dijo que es el cálculo real sobre los recursos que se necesitan para atender los problemas de raíz en la Cuauhtémoc y no está hecho desde el discurso ni es un pliego de buenas intenciones.

La tensión política comenzó a desbordarse en el momento que Alessandra Rojo tomó la palabra para responder a cuestionamientos de diputados de los distintos partidos políticos, y los ánimos se caldearon porque apenas iba a hablar cuando diputadas de Morena sacaron unos carteles en los que se leía “El bloque negro cobra en la Cuauhtémoc”. 

Con evidente enfado, Alessandra Rojo pidió a la presidenta de la Comisión de Presupuesto, la morenista Valentina Batres, que llamara al orden, pero la legisladora de la 4T se negó. 

Batres argumentó que los primeros en sacar carteles fueron los diputados del PAN durante la anterior comparecencia del alcalde en Álvaro Obregón Javier López Casarín, y como aquella vez no censuró las expresiones de los panistas, ahora no lo haría con los diputados de su propio partido Morena.

Lo que siguió fue una guerra de carteles entre Morena y el PAN, ondeando por encima de la alcaldesa. Los panistas exhibieron imágenes de la marcha de la generación Z en los momentos en que la Policía reprimía a manifestantes en la plancha del Zócalo, así como mensajes en los cuales se leía: “Morena, narcogobierno”.

De pie y con los carteles encima de su cabeza, la alcaldesa denunció que el Monrealato dejó en pésimas condiciones toda la infraestructura de la demarcación.

Consideró que el debate debe ser sobre el tipo de Ciudad que se quiere para el futuro y no construir cortinas de humo.

Respondiéndole a la diputada de Morena Leonor Gómez Oteguí, sobre las representaciones del Che Guevara y Fidel Castro que retiró de un parque, la alcaldesa dijo que esas estatuas de “asesinos y represores” están resguardadas en instalaciones de la alcaldía, “y están ahí porque son propiedad de la alcaldía, pues fueron compradas por la administración del corrupto y delincuente Ricardo Monreal”, dijo.

Añadió que el futuro de esas estatuas no se definirá de manera unilateral, sino con una consulta a los vecinos. 

Luego retó a los morenistas y dijo que en vez de defender la permanencia de las imágenes del Che Guevara y de Fidel Castro, sería bueno colocar una escultura del alcalde de Uruapan Carlos Manzo.

Cecilia Badillo, de Morena, sacó el tema del bloque negro y un supuesto financiamiento hacia ese grupo desde la alcaldía Cuauhtémoc.

Con ánimo de hacer enfadar a los de la 4T, Alessandra Rojo colocó frente a ella una foto en donde las esculturas de El Che y de Fidel se aprecian envueltas en plástico y dentro de una bodega.

Valentina Batres le recriminó que en vez de acudir al Congreso a hablar de un tema técnico como el presupuesto y argumentar las necesidades financieras de la alcaldía, asistió con un ánimo político y de confrontación para exhibir pancartas y hasta para organizar a diputados del PAN, pasándoles carteles en plena comparecencia.

Rojo de la Vega intentó hablar pero comenzó a arrebatarse el micrófono con la diputada de Morena Valeria Cruz. 

Para entonces todo protocolo estaba roto y la comparecencia era un desorden. Había gritos y jaloneos porque las diputadas de Morena entraron con una gran lona en la que repetían el mensaje de que el “bloque negro cobra en la Cuauhtémoc”.

Las diputadas del PAN Frida Guillén y Lizette Salgado trataban de bloquear la visión hacia esa lona, bloqueándola con sus carteles de “Morena narcogobierno”.

Forzada por el protocolo, Batres tuvo que darle la palabra a Alessandra Rojo para que emitirá su mensaje final y fue el momento que utilizó la alcaldesa para negar las acusaciones de financiamiento al bloque negro o de obligar a alguien para asistir a la marcha de la generación Z.

Les dijo a los de Morena que no han sido capaces de demostrar nada de lo que la acusan, tan es así que no han acudido a presentar denuncia alguna ante el Ministerio Público y dar comienzo al juicio político con el que la amenazaron.

Mientras hablaba, Rojo de la Vega empezó a alzar cada vez más la voz; ya entre gritos acusó a Morena de criminalizar la protesta y de silenciar todo aquello que les incomoda, como el asesinato de Carlos Manzo, la Barredora, el huachicol fiscal, así como la violencia en Veracruz o Michoacán.

También entre gritos, Valentina Batres comenzó a exigirle que terminara su discurso, pues el tiempo de su comparecencia había terminado. 

Interrumpiéndose entre ambas ya todo era caos y ninguna voz prevalecía, hasta que Batres ordenó al personal del Congreso que apagara el micrófono utilizado por Alessandra Rojo, quien salió del recinto legislativo acusando a la 4T por tratar de silenciarla.

Los contingentes que la esperaron afuera la vitoreaban y también coreaban ¡Fuera Morena, fuera Morena!

Alberto Cuenca
Alberto Cuencahttp://cuenquita
Soy reportero del diario y semanario digital Capital CDMX. Fui reportero en diario El Universal y he colaborado en medios como la revista Forbes México, Ruido en la Red, el semanario El Influyente y el canal Capital 21.

RELACIONADO

NEWSLETTER

Loading

MÁS RECIENTE

spot_img