Aunque públicamente se niegue, en Morena ya se discute algo que podría redefinir por completo la elección de 2027.
No se trata sólo de candidaturas. Se trata del control del poder.
En los pasillos de la política capitalina comienza a tomar forma una conversación que, por ahora, no tiene nombre oficial: la posibilidad de abrir la puerta a la reelección de alcaldes y diputados.
No es un tema nuevo, pero sí uno que vuelve con fuerza, impulsado por una lógica sencilla: quien gobierna, quiere continuidad. Nada de esto es casual.
Todos los alcaldes y alcaldesas de Morena ya trabajan en su reelección y en varias alcaldías como Iztacalco, donde gobierna Lourdes Paz, o Azcapotzalco, que encabeza Nancy Núñez, ya están haciendo llamadas para sondear el ánimo de los electores.
Permitir la reelección no sólo beneficiaría a quienes hoy ocupan cargos.
También sirve a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, porque consolidaría estructuras territoriales, fortalecería liderazgos locales y reduciría la incertidumbre interna. Además de que la libraría de vivir la derrota que se llevó su antecesora en 2021.
En otras palabras, ordenaría la casa… pero también cerraría el paso a nuevas figuras. Y ahí aparece la tensión.
Porque lo que para unos es estabilidad, para otros es exclusión.
Al mismo tiempo, la alianza que llevó a Morena al poder comienza a mostrar signos de desgaste y hay dos alcaldías donde puede empezar el conflicto.
El Partido del Trabajo ha marcado distancia en temas clave, particularmente en la reforma electoral.
El Verde, por su parte, ya mueve piezas propias en entidades estratégicas, con apuestas que hablan más de continuidad local que de disciplina de coalición.
Ahí radica el conflicto. En caso de que Morena niegue la alianza quedarían Álvaro Obregón y Xochimilco en el aire, porque fueron territorios que se otorgaron al PVEM con Javier López Casarín y al PT con Circe Camacho.
Aunado a ello, en Morena ya hay varios personajes que se frotan las manos por que se invaliden esas reelecciones.
Los tiempos no son inocentes. En el PT y el PVEM lo saben y cuando los aliados comienzan a pensar en sí mismos, el bloque deja de ser automático.
Y eso obliga a Morena a tomar decisiones: negociar, ceder… o avanzar solo.
En ese contexto, la discusión sobre la reelección adquiere otro sentido. Ya no es sólo una reforma técnica. Es una herramienta política.
Porque si la alianza se fragmenta, el control territorial se vuelve aún más valioso. Nada está definido.
Sin embargo, todo se está moviendo. Y en política, lo que hoy se discute en voz baja… suele ser lo que mañana se convierte en regla.
NOCAUT.
En Coyoacán empiezan a moverse los actores del PAN para buscar la alcaldía que dejará Giovani Gutiérrez.
Uno es el ex diputado local Héctor Barrera, quien es conocido en el territorio por su vieja amistad con Mauricio Toledo, y el otro Héctor Saúl Téllez, quien es diputado federal de la zona y ve una posibilidad de incidir en el grupo que comanda Jorge Romero.
¡Abrazos, no periodicazos!



